sábado, 16 de mayo de 2009

antonio vega

la últimas canciones que de verdad me emocionaron de antonio vega fueron el sitio de mi recreo y elixir de juventud. ambas de hace casi quince años. su primer disco en solitario, del año 91, tenía media docena de canciones de ésas que he podido escuchar cientos de veces y que estoy seguro escucharé cientos de veces más los próximos meses y años. a pesar de esos arreglos tan AOR que tenían y seguirán desgraciadamente teniendo. en casi veinte años, ocho canciones. en ese tiempo antonio tocó muchísimas veces en madrid. solo fui a verle una. creo que fue a principos de verano de 2002. él con su guitarra acústica y basilio martí al piano. sé que está tan manido eso de la "magia" que no debería usar la palabra. pero es que antonio, el que tan certeramente y tantas veces con pocas palabras dijera tanto en sus mejores momentos, ya lo había escrito años atrás: magia y precisión. eso era antonio aquella noche. sin apenas abrir la boca para cantar, esa voz. con ese tímido acariciar de las cuerdas de su guitarra, tantos matices. vocalizando como a partir de ese momento no iba a poder. fue tan bonita aquella noche. fue tal la demostración de talento la de aquella escasa hora de concierto que yo la coloqué en el top del top. y hasta hoy. porque dada esa manía de la prensa y de los amigos de decir que antonio no duraría un mes más, preferí aguantar con ese mágico (otra vez) recuerdo en la retina y lo que haya hacia dentro de las meninges. y no traicionarlo con el verle de nuevo sobre un escenario haciéndolo mal, perdiéndose, desafinando, ausente... y es que así me lo describieron y han descrito tantas veces antes y después de aquella noche...

rebobinando, los años ochenta. soy de los que se hizo fan de nacha pop en cuanto los descubrió. la pena es que los descubrí justo cuando se separaban. yo tenía dieciseis años recién cumplidos y ellos habían grabado un doble en directo en la discoteca jácara. creo que este disco es el único de nacha pop que fue superventas en la época.creo que nacha pop fue más un grupo de culto que unos gabinete caligari en camino soria o unos mecano en descanso dominical. curioso. a partir de aquel 80-88 fui comprando todos sus discos, algunos en vinilo, otros en sus reediciones en CD. y me hice muy fan. bueno, todo lo fan que me hago yo de un grupo... fan de las canciones de antonio sobre todo. no es por quitarle mérito a su primo, que escribió canciones cojonudas y que además fueron el contrapunto perfecto a las de antonio. y es que la grandeza de los grupos frente a la de los solistas vuelve recurrentemente a mi cabeza. la idea de que en grupo uno da mucho más de sí, se supera por superar a los demás, es vetado por el resto en aquellas canciones que a uno le parecen buenas y realmente no lo son. nacha pop fueron un grupo muy grande. y antonio escribió tantas canciones y tan bonitas... y tan vibrantes a veces. el pub rock de nacha pop y buena disposición, los dos primeros discos, es increíble. con unas letras alejadas de los lugares comunes simplones del resto de la tropa de aquellos días. y unos músicos que ademas sabían tocar, muy por encima de lo que eran los grupos en aquella época. nacho garcía vega escribió durante esos años igualmente como nunca más en mi opinión lo haría. da igual que flirteara con el rock más vacilón y bailable: es que cuando fue nacha pop, esa magia también estaba con él.

las letras de antonio vega han sido muy especiales. tenía una forma de escribir muy personal. muchos han seguido sus maneras y no lo han conseguido. se equivocan: no se trata de imitar las maneras de otros. se trata de buscar las propias de cada uno. parte de la genialidad de antonio reside en haber dejado para la posteridad más de tres decenas de canciones enormes: enormemente bien cantadas, con esa voz que decía tanto. y haber hecho algo tan personal: en sus melodías, en sus letras, en su manera de cantar, en su voz. y además, dejó para la posteridad una versión emocionantísima del romance de curro el palmo, una de las mejores canciones, si no la mejor, de serrat.

no puedo más que acabar este pequeño homenaje con algunas de mis frases favoritas de antonio vega. descanse en paz.

Por el día alguien con quien no vivir, Por las noches alguien con quien no dormir

En mi barrio no me quieren, Me voy al tuyo

Si quieres reírte te puedes reír, aunque sea de mí

Tengo el corazón doblado, déjame el tuyo, quiero ser sincero, pero cuando hablo no consigo decir la verdad

Contando las baldosas al andar, Andando sin volver atrás

Esta vez has dado en el blanco, Con dos flechas, tres dianas para ser exactos, Es magia con precisión

Cuando la noche cae, Enciendo las de cruce y vuelvo, a verte una vez más

Un momento en un agenda,
una décima de segundo más.
Vuela, va saltando de hoja en hoja
mil millones de instantes de que hablar.

Una ráfaga de aire frío,
un molino de viento hace girar.
Sigue, va rodando sobre su eje
describiendo una trayectoria más.

Y es que no hay nada mejor que imaginar,
la física es un placer.
Es que no hay nada mejor que formular,
escuchar y oir a la vez.
Mide el ángulo formado por ti y por mi,
es la solución a algo muy común aquí.

Ahora tú no dejes de hablar,
Somos coordenadas de un par.
Incógnita que aún falta por despejar.

Busca un libro que diga "como",
luego otro que se titula "si",
un tercero llamado "nada",
es la forma del círculo sin fin.
Y es que no hay nada mejor que revolver
el tiempo con el café.
Es que no hay nada mejor que componer
sin guitarra ni papel.
Paralelas, vienen siguiéndome.
Espacio y tiempo juegan al ajedrez.

Ahora tú, no dejes de hablar.

No cambiaría jamás, este universo informal

donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial,

donde el hierro se retuerce y se convierte en lo esencial.

¿Cuál fue su reacción

cuando esa mirada encontró

y le hipnotizó

congelando su expresión?

No se acaban las calles, no terminan de pasar

No se acaban las calles, avenida sin fina

Despierta ya, mira que luz

Nada envidia el norte al sur

Recuérdame que lo de ayer, no se olvida sin querer

Eramos uno y uno y luego dos,

Mas cerca cada vez de un sueño sin adiós

Desordenada habitación

Lucha de gigantes convierte

El aire en gas natural

Un duelo salvaje advierte

Lo cerca que ando de entrar

En un mundo descomunal

Siento mi fragilidad

Y pasó, tanto tiempo que llegué a ver sombras en color

y pasó, tanta gente por delante que nadie me vió

Lo mejor de nuestra vida aprendimos a mentir y no sentir temor,

El amor que antes dolía convertido en superamistad entre los dos,

lo mejor decidido.

Temor,

alcohol de quemar,

pon tus manos a volar

o en tus ojos el terror,

DEL ELIXIR DE JUVENTUD

BEBIMOS JUNTOS PROMETIÉNDONOS LA VIDA.

¿ QUIÉN NOS LLAMÓ ?, ¿ QUÉ PUDO SER ?.

NOS PUSO DE LA MANO DESDE EL PRIMER DÍA.

Donde nos llevó la imaginación,

Donde con los ojos cerrados

se divisan infinitos campos.

Donde se creó la primera luz

germinó la semilla del cielo azul.

Volveré a ese lugar donde nací.

Antonio Vega (1957-2009)

domingo, 3 de mayo de 2009

jon auer y cheap star en la boite



hace mucho tiempo que los posies dejaron de interesarme, digamos, mucho. el año 1993 su tercer disco "frosting on the beater" fue una de las rodajas de plástico que más sonaron en mi habitación. su concierto en la sala revolver con teenage fanclub. su participación en el festival serie b de pradejón, en la rioja. el descubrimiento de sus maravillosos primeros dos discos. luego vino un poco la decepción del más grunge "amazing disgrace" y perdí el interés en ellos. creo que me quemaron de tanto venir a esp´ña y de tanto quererse ganar al público español por su lado más "roquero", más duro. cuando a mí lo que me apasionaba de ellos era ese ramalazo "hollies" de sus canciones. esas voces tan inmensas. y los años pasaron. y pasaron muchos, la verdad. ken stringfellow ciertamente ha estado activo: dos discos al menos en solitario, producciones de grupos indies españoles, giras con big star, con love, incluso rock del a mi gusto más chungo con the disciplines el pasado verano. jon auer sin embargo siempre parece que estuviera a un segundo lado. creo que igualmente produjo alguna cosa aquí y fuera, pero sin tanta repercusión como la que tuviera su colega ken.

hace unos meses los posies se juntaron para hacer, 15 años después, frosting on the beater. un viaje de trabajo me retuvo esos días fuera de madrid y me perdí la ocasión de rememorar el mítico momento de la revolver hacer 3 lustros. y hete aquí que de repente, y sin publicidad casi ninguna, jon auer se presenta en directo un miércoles por la noche en una de las salas pequeñitas a las que más cariño le estoy cogiendo últimamente (y no será por el brillante sonido... pero sí es que están programando cosas muy interesantes, llegando donde quizás otras salas un poquito más grandes y más "cool" no lleguen). y cuesta salir un frió día de abril de casa sólo para estas cosas. pero como la vida son dos días y éstos son unos de los únicos momentos en los que disfruto de verdad entre tanto trabajo y ajetreo...

a la entrada en la sala, un jon auer cada vez más obeso (¿se habrá comido al resto de los posies? = chiste fácil), se esforzaba sentado en uno de los sillones de la entrada en listar el repertorio a interpretar en un rato. a la vez, custodiaba un par de cajas con discos: a ciegas, le compré el único disco grande en solitario que tiene, "song from the year of our demise". no tenía su primer trabajo en solitario, 6 & 1/2. espero que a houston party le queden copias porque lo quiero ya.

jon venía con teloneros: cheap star. como si de una broma a la mítica banda de alex chilton y chris bell se tratara, un desangelado trío sube al escenario y ante los cuatro gatos que allí concurrimos, empiezan a desgranar sin más pena que gloria, unas cuantas canciones de guitarra, bajo y batería escritas al estilo posies/teenage/gigolo aunts. pero ya digo, sin mucha gracia. un batería solo correcto. un bajista que parecía más bien sacado de una banda de versiones de soul asylum y un cantante y guitarrista al que supongo la vergüenza le hizo apenas susurrar unas melodías que seguramente no estaban nada mal. pero es que... que falta de vida, jesús. me estaba durmiendo. menos mal que a la media hora presentaron a jon auer y el posy se subió al escenario a acompañarles en las últimas piezas que interpretaron. ¡y vaya cambio! tirando de oficio, de una solvencia guitarrera que no le recordaba y de una potencia a la voz de agradecer, jon tiró de los cheap star convirtiéndoles de repente en una banda completamente diferente. el cantante empezó a sentirse más relajado y no solo no empezó a cantar mejor sino que encima se le empezó a escuchar, incluso por encima de las armonías que hacía jon. hasta el bajista se animó a corear. lo que hasta el momento había sido un concierto con cero sorpresas y sin un solo arreglo guitarrero se convirtió en un deleite de juegos de seis cuerdas. bravo. cuatro canciones y se acabó.

jon, en lugar de seguir en el escenario sólo para seguir con el concierto al que todos habíamos venido a ver, se retiró y nos hizo esperar cinco o diez minutos. suficiente como para poner a cero los cronómetros, para limpiar las orejas de cualquier contaminación previa y emprenderla con uno de los conciertos más entrañables que el que esto teclea haya podido presenciar en mucho tiempo en madrid. con su guitarra eléctrica a hombros y pedales de distorsión, flanger y reverb, jon fue desgranando una a una un montón de historias hechas preciosas canciones. empezó por esa preciosidad de su primer EP en solitario, "tears". tan bonita, tan delicada. ya desde ese momento me di cuenta de que la noche iba a ser muy especial. jon maneja la guitarra con una sutileza inesperada. juega con los sonidos del ampli y con las combinaciones de los pedales. toca ahora con púa ahora con dedos, rasgando con violencia cuando toca y acariciando cuando se tercia. hace unos maravillosos solos que hacen que parezca mentira que esté él solo en el escenario. y entre canción y canción derrocha una simpatía que probablemente en los conciertos de los posies haya quedado siempre oculta entre esos kilos de pasotismo y caña que a mí siempre tanto me jodieron en su día. se queda con todos nosotros. baja en alguna ocasión al piso de los mortales, para cantar a voz en grito si la ayuda del micro. le hacemos los coros, incluso nos atrevemos con las segundas voces como si nuestras gargantas fueran tan privilegiadas como ese graham nash al que siempre escucho en sus discos. recupera canciones de dear 23 y failure. de frosting on the beater. de amazing disgrace. de su único disco en solitario: preciosas "six feet under" (pedida y nunca usada por los productores de la ya mítica serie de la hbo) y "my sweet unknown". se esfuerza por hablarnos en un castellano que no domina pero que si intercala con mucha gracia. nos cuenta la historia de "josephine", su verdadera abuela, a la que ni él ni su propio padre nunca pudieron conocer: y es que nos cuenta que su padre estuvo tentado de encontrar a su madre, que de pequeño le dio en adopción: jon le advirtio: papá, no lo hagas: imagina que cuando la conoces resulta ser una fan de celine dion...

tras una hora de desgranar sus canciones solo y con los posies, una que escribiera para big star al estilo chris bell y en la que encima se permite el lujo de ponernos los pelos de punta con un "thirteen" de big star calcado al del original, invita a cheap star para "roquear". la banda le acompaña muy dignamente y pasamos una última hora emocionante con jon interpretando clásicos como "september gurls" y "everything flows" (mencionando aquel concierto de la sala revolver con teenage fanclub). cuando la tormenta eléctrica cesa, cheap star desaparecen del escenario y jon se queda solo de nuevo para tocar una última canción, en la que juega con miles de versiones, nos deja la sonrisa en las caras, la baba colgando y una sensación de haber asistido a una de las cosas más bonitas de la temporada. aviso a navegantes si a las buenas gentes que le trajeron a madrid se les ocurre contratarle en futuras ocasiones. por cierto, que dice alguna vez que está ultimando un nuevo disco en solitario, lleno de cosas tristes y de cosas graciosas.

para acabar otra de sus anécdotas: jon, le dice su mujer, cómo se te ocurre escribirle una canción de amor a una chica que se llama "angelita". que escribas una que se llame "josephine", pase, por eso de que dices que es la verdadera madre de tu padre, pero esta angelita... michelle, le dice jon, ¿cómo voy siquiera a osar escribir una canción que lleve tu nombre y no quedar mal parado en la comparación?

amy rigby y wreckless eric en la pequeña bety


¡concierto sorpresa de amy rigby y wreckless eric esta noche en la pequeña bety! ¡entrada libre! me encanta despertarme un domingo por la mañana recibiendo un mensaje así al móvil. ojalá todos los domingos se presentaran tan interesantes. sobre todo a esa maldita hora en la que desempolvamos de la cabeza las miserias que dejamos aparcadas el viernes al salir del trabajo.

para mí tanto amy rigby como wreckless eric son dos casi completos desconocidos. pero dado que son la cumbre del festival cultura pop, dado que eric fue uno de los míticos solistas que grabaron en el influyente sello stiff records a finales de los años setenta y principios de los años ochenta, dado que lo que he podido escuchar de amy rigby gracias a esa maravilla que es spotify es una preciosidad, el concierto tiene aliciente de sobra.

no sé cómo sería wreckless eric con veinte años. hoy es un tipo talludito de seguramente más de cincuenta años regordete, con barba medio cuidada, voz justa pero eficiente (lo bueno de no haber tenido nunca una gran voz es que es más difícil perderla cuando uno se hace mayor) y una pizca de locura en su manera de ser y en sus alocuciones entre canción y canción (debe vivir en francia por lo que pude extraer de algunos de sus comentarios, sobre todo cuando nos dijo que le dijéramos de su parte un gran f*** off a monsierur sarkozy al día siguiente). amy rigby es una mujer que desde mi relativa lejanía al escenario aparenta relativa de nuevo madurez: cuarenta ¿y? ambos aguerridos intérpretes a las guitarras acústicas, o eléctricas (¿o electrónicas como con sorna recordaba eric?), o al bajo él o al teclado ella.

lo suyo son canciones de pocos acordes. ásperas. como un dylan pasado por la turmix del punk británico de los clash, el rock elemental de los troggs. no sabría cómo definirlo. hace muchos rocanroles bastantes evidentes y creo que me pierdo en el no terminar de pillar las letras. aún así, me gusta. no es un guitarrista brillante pero sí que es versátil y se nota que tiene más que oficio: le saca sonido hiriente a una guitarra a la que maltrata con la diestra y de cuyas cuerdas gusta estirar para que chille con la zurda. siempre, acompañado por amy a la rítmica, los coros y las segundas voces. a veces, una evidente base rítmica prefabricada con los peores sonidos de la base de datos de un programa de ordenador para tocar baterías. quizás sea mejor así que disparar baterías de estadio en bares de cien personas. al final del concierto toca "whole wide world". y ha merecido la pena la espera.

amy por su lado intercala en el repertorio de eric canciones mucho más pop casi siempre e incluso en ocasiones, "americana". a veces se pone más guerrera y le sacude unas hostias como panes a las cuerdas de su maravillosa acústica: ¡qué sonido más bonito tiene, en contraste con lo metálico ochentero y feuno de la acústica de eric! amy toca el cielo... o mejor yo lo toco cuando al teclado interpreta la melodía más pop de la noche, inocente, casi de juguete, maravillosa. y nos enamora a todos y cada uno de los presentes cuando tras el whole wide world toca "dancing with joey ramone". ¡maravilloso! creo que en ese momento todos nos enamoramos un poco de amy y quisiéramos ser eric. y lo digo porque me cuenta el amigo pablo que son pareja (sí, sí, hasta se dan besos en el escenario: ¿no es tierno?). y aún a riesgo de decir cosas que no debo no me quedo con las ganas de contar lo que me cuenta pablo: resulta que amy estaba de gira por inglaterra y una noche tocaba en hull, la ciudad de eric (¡y de los housemartins!). y resulta que llevaba en su repertorio whole wide world. y cuando dijo que iba a tocar una canción de un cantante de hacía unos años que era precisamente esa ciudad, lo que ella no sabía es que el tal wreckless eric estaba en la sala porque trabajaba en la misma como pinchadiscos. lo más gracioso es que el dueño de la sala sacó a rastras a wreckless de la cabina del dj y lo puso de patitas en el escenario obligándole a cantar con amy la canción de marras. eric, contaba pablo, no pudo más que cantarla con ella, enamorarse de ella y pedirla en matrimonio: y hasta hoy. entre esto y que wrecless nos dice que le digamos a nuestro jefe mañana que le den, que eso es lo que él siempre ha hecho y que miremos donde está, nos vamos a casa pensando que qué pena no tener un poco de talento para poder disfrutar como el gran eric de su joie-de-vivre.

festival cultura pop 2009





me perdí la jornada inaugural de charlas y exposiciones por culpa de un trabajo que últimamente con demasiada frecuencia me pide salir después de que se ponga el sol (esto hay que remediarlo ya...)

me iba a perder seguro la jornada del sábado, que era la que más me apetecía (elastic band, zodiacs, amy rigby y wreckless eric), porque de antemano tenía otros planes.
así que, el viernes era el día.

y en un poco habitual comportamiento mío frente a los conciertos, reconozco que no atendía apenas a nada y me dediqué a hablar con unos y otros, comprar algún disco, beber cervezas y poco más. una pena. lo reconozco. pido públicamente perdón desde aquí por mi poco cortés comportamiento y prometo para el año que viene presentarme voluntario para pegar carteles, recoger latas de cerveza después de la una de la madrugada o escribir la canción oficial del festival.

así que, apenas atendí a unos mittens que me dieron la impresión de haber crecido mucho como banda en solo unos meses, con una chica al frente, cantando, que si no me equivoco, es la misma poderosa y dulce voz que actuó con ese grupo que se llama wild honey y que vi hace unos meses (navidades) en el café de la palma haciendo enterito el disco navideño de phis spector. me pareció que sonaron muy bien, mucho mejor que el año pasado o antepasado que también tocaron en el cultura. con una colección de canciones que ya empieza a ser más que interesante. alguien me dijo que hicieron el concierto del festival y estoy casi seguro de que así fue.

tras ellos tocaron unos punkpoperos llamados los summers. en la onda shock treatment, depressing claim (de los que hicieron una), airbag, ddt. eso que ya es un estilo. una amiga me dijo que una de las que tocaron era de palito ortega. a mí me gustó mucho su revisión del como un fan de la casa azul: genial. pero solo eso, porque el resto de las canciones no las conocía, no las entendía y sin conocerlas y entenderlas, se pierde mucho en este ya desde hace mucho tiempo estilo propio punkpopero que tanto gusta en el cultura pop.

me perdí a bubblegum porque desgraciadamente este año para cenar había que salir del recinto... una pena, pero es que al ritmo al que caían las cervezas, algo, aunque fueran los míticos pinchos variados de a un euro la unidad del bar de enfrente eran necesarios. lo siento por bubblegum porque no han hecho más que hablarme bien de ellos los últimos años y ahora que los tenía tan cerca.

el fin de fiesta fueron los granadino lori meyers. he sido acusado por algún amigo de arremeter demasiado virulentamente contra este grupo tras aquel concierto al que asistí en joy eslava el año pasado. he de reconocer por lo tanto que tampoco me esforcé demasiado en escucharles con atención. pero sonaron potentes, muy potentes. una pena que la guitarra de su cantante fuera la que con diferencia más alta estuviera. sobre todo teniendo que en cuenta que hay otras dos guitarras creando ese muro del que tanto hablan estos chicos que quedaban por debajo de la anterior. de nuevo, dos baterías, teclado. una apisonadora. y unas cuantas canciones de estos sus tres primeros discos que, dándole la razón al amigo astobuzo, hacen presagiar una carrera formidable. la verdad es que tienen ya a sus espaldas, con su juventud, una buena colección de enfervorizados seguidores, media docenas de himnos y la imagen que tantos otros nunca habrán podido tener: pero que no se confíen, que a su edad, en los años sesenta, los grupos ya estaban en el decline de sus enormes carreras y aquí se está para darlo todo: muy acertado el comentario de ese otro amigo que me decía que parecía mentira que hoy los grupos hicieran un disco cada dos o tres años cuando hace cuarenta se hacían un disco cada pocos meses. hasta en esto hemos saliendo perdiendo (ojo, siempre que los discos merezcan la pena).