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martes, 9 de diciembre de 2008
andy chango en el teatro alfil de madrid
he pasado de no saber quien era boris vian a haber casi cantado una canción suya en directo y a haber escuchado adaptaciones de canciones suyas al castellano por dos grupos o solistas que no tienen nada que ver el uno con el otro. la primera vez fue cuando patacho, de glutamato ye-ye nos pidió a servidor y al resto de los happy losers hacer armonías vocales en su adaptación de "el desertor", el más famoso de los alegatos contra la guerra y los ejércitos del poeta, cantante, músico, escritor, inventor, ingeniero francés de primera mitad del siglo veinte. la segunda, cuando leí en un periódico que andy chango había decidido grabar un disco entero pasando al castellano parte del inmenso repertorio del francés. aquel primer ofrecimiento quedó en agua de borrajas porque al final no fuimos capaces en el poco tiempo que tuvimos para ensayar de armonizar lo que patacho tenía en la cabeza. no obstante, en el concierto que glutamato ye-ye diera hace unos meses en la sala joy eslava de madrid, su versión de "el desertor" sonó y creo que introducida por el original de boris vian. pocos meses después, un amigo me invita a ir a ver a andy chango al teatro alfil. no tengo el disco pero me acerco a ver el espectáculo. es curioso, andy chango, un argentino que creo está afincado en españa, tocando dos semanas seguidas en una de las salas de referencia del teatro alternativo madrileño. me imaginé que el espectáculo sería algo entre el cabaré, el monólogo y el concierto. y no me equivoqué mucho. a andy chango no le controlo demasiado. sabía de su existencia y poco más. conocía una canción que sonó un montón en programas de radio 3 hace unos 6 o 7 años, cuyo estribillo era algo así como "a volar, a volar... o a flipar, a flipar", con unos coros a lo beach boys. me gustaba mucho esa canción. pero no compré nunca ningún disco de los suyos. así que, me senté en una butaca y esperé a que aparecieran en escena los músicos. un pianista de espaldas al público, como mandan los cánones, que ejercía de maestro de ceremonias, un contrabajista, un batería, una sección de vientos formada por de dos a tres miembros: trompeta, trombón, tuba... y andy chango en el centro, delgadísimo, micrófono en mano y mesa para apoyar la copa. el espectáculo fue básicamente un concierto breve con introducciones a casi todas las canciones algo más largas y trabajadas de lo que se habitúa en un concierto de música pop. todas ellas, claro está, relacionadas con el universo de boris vian, un tipo que fue absurdo hasta en su forma de morir. andy chango y su banda no solo trasladan al castellano las canciones de boris sino que actualizan su vocabulario y nos traen a 2008 lo que fue la superprovocadora obra de un tipo que moría cuando el rock and roll todavía no era más que una incipiente posibilidad de acelerar el ritmo de blues. genial el leitmotiv de toda la noche, el si tuviera un euro con cincuenta, en sus diferentes versiones. mi canción favorita, viva el progreso, la más emocionante, no quisiera morir, y la más curiosa, la adaptación al inglés de el desertor... ¿será que como glutamato ye-ye ya hizo la suya en su día no pudieron hacer una nueva? ¿hay que pedir permiso al autor de una canción para hacer una adaptación en otro idioma? parece que sí... le preguntaré a mi amigo, el que me invitó, que también es especialista en estos temas.
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