domingo, 16 de agosto de 2009

m.ward en la sala arena de madrid, olivia de happyland y dent may en la sala clamores de madrid y chuck laplanta en el juglar de madrid

uf. recordad casi nueve meses después lo que fue el concierto de m. ward en madrid el pasado mes de ¿julio?. si apenas recuerdo si fue en julio o junio (¿o agosto?), ¿alguien se fiará de lo que aquí diga? hoy recupero las ganas que hace meses perdí y vuelvo a escribir. no le quiero dar más importancia a este hecho. supongo que lo que yo mismo ahora pienso es: ¿cuánto duraré?

m. ward es un tipo del que sólo tengo un par de discos. una lumbrera del pop-rock alt-country-americana. no sé dónde encasillarlo. después de este concierto sacaría un disco que no he comprado todavía: monsters of folk, con el cantante de mis adorados my morning jacket entre otros. y antes de este concierto, esa joyita que estos días tiene su esperada continuación en forma de segundo LP: she and him, con zooey deschanel, esa actriz metida a cantante que tanto me gustó en su muy corta aparición en algunos capítulos de weeds hace unas temporadas y que tan poco me gustó en 400 días juntos, la peli indie de este invierno. aunque la peli me gustó, ¿eh? y ella también me gustó. no me hizo ni pizca de gracia su personaje.

la banda de m. ward tiene solera. tipos curtidos en rock americano. creo que incluso con el anuncio de su concierto se hablaba del currículum de cada uno de ellos. como si volvieran los tiempos del rock progresivo o los del heavy metal. tiempos en los que las bandas, aunque sólo fuera por el pasado instrumental de sus miembros, debian ya merecer la pena... afortunadamente, y que me perdonen los que de otra manera piensen, la banda de m.ward le acompañó magistralmente. m.ward es un músico tremendo. guitarrista desatado y cantante generoso. y mucho más rock en su concierto que en sus discos. y muy simpático. físicamente es como un lou reed rejuvenecido y que sonríe. sonríe mucho.

telonearon delco. llegué a la última canción. lo siento. no estoy aconstumbrado a que los conciertos empiezen a su hora.

en la muy incómoda sala clamores vi el que posiblemente haya sido hasta la fecha el más entrañable concierto de olivia de happyland. con una banda más informal y menos reglada de lo habitual. se les notó divertidos. y eso se nota. y el público lo agradece. el concierto estuvo muy bien. repertorio ya conocido de sobra para los que hemos escuchado su más que prometedor disco de debut. teloneaba a un personajillo que con su ¿primer? disco se ha metido en el bolsillo a la crítica entendida más exigente de aquí y de allí: dent may. lo primero que te sale al verle es: ¡qué friki! quizás sea que va de eso. gafas enormes de pasta (y posiblemente sin cristal, que me los conozco...). dos acompañantes a la percusión y ¿guitarra? (mala memoria la mía, hace más de 6 meses de aquello). y un montón de canciones que suena igual que en el disco. naif. poco arregladas. y con unas voces de acompañamiento que las aderezan de maravilla. el concierto me gustó pero no tanto como yo hubiera esperado. detrás de esa imagen no hay un maravilloso comunicador. me pareció un poco artificial eso de "ir de"... un poco jonathan ritchman. con ukelele. eso sí. instrumento hoy tan de moda. me recuerda a aquellos tiempos en los que no tenía un duro, se me iban rompiendo las cuerdas de la guitarra y terminaba tocando sólo con tres o cuatro... creo que si en aquella época hubiera sacado un disco, dent may hoy hablaría de mí como una referencia más en su música. es broma, claro está.

y el verano del año pasado también nos trajó un concierto más de chuck laplanta. en la sala el juglar, en lavapiés. con su formación de lujo, con batería nueva al fondo. arantxa, creo que se llamaba... muy buen sonido. unas cuantas canciones nuevas que les acercan cada vez más a cosas como franz ferdinand. y muy bien elegidas versiones: de mecano a sidonie pasando por... no me acuerdo, pero hubo bastantes más.

domingo, 21 de junio de 2009

festival indyspensable, madrid


este año el festival indyspensable del barrio de villarverde, en madrid, dedicaba su cartel a celebrar el aniversario de un par de sellos madrileños: elefant records y subterfuge. simpatizante como soy sobre todo del sello indiepop por excelencia, teniendo que decidir entre un día o el otro, lo tenía claro. además, tocaban cooper y esa revelación de la temporada que es el grupo de pop pop pop italiano fitness forever. a subterfuge nunca le he tenido mucha simpatía, básicamente porque nunca he entendido su línea musical, si es que la han pretendido alguna vez tener.


elefant sin embargo sí que han sido una referencia. no es que tenga todos sus discos ni muchísimo menos pero sí que tengo referencias de casi todos los años, de casi todos estos veinte años que ya han pasado. parece mentira. y siguen siendo fieles al tipo de música que les gustaba al principio, con cambios, claro, en sus miras, que recuerdo yo que por ejemplo al principio eso del rollo sixties, retro e incluso tonti no les hacía mucha gracia y mira cómo cambiaron las cosas a los pocos años, sobre todo cuando los noventa iban acabando. precisamente fueron los fresones rebeldes uno de los grupos punteros de aquel rollo y creo, si mal no recuerdo, que sacaron sus discos en subterfuge, no en elefant. quizás en elefant sacaran sencillos o EPs. no recuerdo bien. y tras los fresones rebeldes felipe, su cabecilla, creo, montó la cola jet set "band": y llegué a las dos últimas canciones, lo siento. para observar que el móvil de su música no dista mucho de aquellos. canciones pop de base de guitarra rítmica saltarina y letras en castellano que juegan a veces demasiado cerca de lo sonrojante si se tiene en cuenta que son adultos los que cantan. siento habérmelos perdido.

llegué a tiempo de ver a fitness forever. desde que su disco cayó en mis manos no he parado de pincharlo. creo que es lo más animado que he podido escuchar este año. me da la vida. lo pincho para ir a trabajar, cuando empieza el fin de semana, cuando necesito sonreir, que me hace falta y últimamente apenas lo hago. creo que ha sido mucho mejor que cualquiera de las medicinas que me han recetado los médicos últimamente para combatir contra los malitos virus que creo han decidido vivir dentro de mí y aprovecharse de mis bajas defensas habituales. fitness forever son un grupo de nápoles, creo, formado por cuatro personas y arropados por un montón de músicos. todos, en torno al genio creativo, compositivo, arreglista... de un tipo llamado carlos valderrama. sus canciones están muy bien escritas, muy bien arregladas y estupendamente grabadas. a medio camino entre el beat sesentero, el pop más desternillante de los setenta, los arreglos orquestales de cosas como vacaciones en el mar, el buen gusto bossa del que sabe de qué coño va esto del pop. y donde un tipo al que comparan con ellos en todas partes, guille milkyway, usa programaciones y algo de electrónica, ellos usan instrumentos de verdad, trompetas, teclados de todo tipo, percusiones e incluso unas maravillosamente escritas cuerdas que además suenan a cuerdas. las letras son otro punto: en un italiano que invita a imaginar la placidez del darse a la buena vida, a la dolce vita, a recorrer la costa azul al volante de un mini de color naranja. es clase, pero clase a la italiana de hace treinta años. supongo que en su país esto será tan anacrónico como en el nuestro. pero quién sabe, que italia es el país de las modas y ya se sabe que las modas vuelven: todas. y como vuelva ésta, fitness forever van a ser número uno y top ventas instantáneo. en directo, lejos de decepcionar por la falta de parecido con el disco, fitness forever monta un superdivertido espectáculo de nueve personas: batería de gafas de eternas gafas de sol y capaz no solo de cantar sino de silbar en ese instrumental que separa fases en su disco, guitarra de acompañamiento del guitarra de acompañamiento, a veces doce cuerdas, otras acústica o eléctrica de seis, guitarra de ritmo y solos y cantante y cerebro de la banda, bajista de perenne sonrisa y uniforme blanquísimo de taekwondo, dos cantantes al frente, de sonrisa nerviosa y voces aniñadas para acompañar la voz principal, trompeta para esos arreglos tan característicos de casi todas las canciones, teclista ahora al hammond, ahora al piano ahora a las cuerdas sintetizadas... una maravilla. eso sí, a las nueve de la noche de un día de casi verano plomizo y muy caluroso, a la luz del día, en el crudo y feo escenario en el que el festival sucede y con poca gente todavía presente y menos interesada en escucharles. resultado: quiero engancharme y disfrutar pero no termino de conseguirlo. y eso que ellos lo tienen todo para engancharme: las canciones son las del disco, lo tocan muy muy parecido, pero claro, esto mismo, en un bar en formentera, con el sol cayendo, con el mar detrás y con un mojito en las manos hubiese sido lo más parecido al cielo de los hedonistas que pueda imaginar. gran concierto, aunque creo que muchos menos de los que debieran se han enterado. y tocaron, claro que sí, d'estate, la declaración de intenciones veraniega más abrumante que uno haya podido escuchar. si te la pones y no te gusta, no lo sigas intentando con ellos porque no estáis hechos los unos para los otros.

después del baño pop de fitness forever, anni b sweet. una chica de ventipocos, guitarra acústica en ristre acompañada por una banda con guitarra, contrabajo eléctrico, teclista y batería. lo primero que impresiona es la voz: de una calidad fuera de lo común. preciosa, dulce y potente a la vez. y unas canciones tranquilas en general, melodiosas, medios tiempos. es bonito. canta en inglés. una cantante folkie como las americanas de mediados de los setenta pero en pleno madrid casi en 2010. más anacronismos. pertenece, quizás sin quererlo, a un grupo de chicas que hacen cosas muy parecidas, tienen muy buena voz y saben lo que quieren. o al menos eso parece. a un conocido todo esto le parece insultantemente pretencioso. y yo pienso que los grandes del pop que a él y a mí nos gustan tanto a esa misma edad ya habían grabado gran parte de las mejores canciones que nunca harían... así que tampoco habría que asombrarse tanto, ¿no? pero claro, es que hoy con ventitantos en españa se está en una universidad que cada vez se parece más al cole y se vive en casa con los padres hasta ni se sabe cuando. qué se yo. anni b sweet creo que en un escenario en un bar pequeño ganaría en presencia y sobre todo en respeto de quien fuera a verla. a mí de da un poco de repelús pensar que esto que canta y como lo canta, traducido al castellano, sonaría un poco a maría ostiz, la que escribió ese temazo llamado "no sabes como sufrí" pero también muchas cosas más tan insidiosamente repugnantes... supongo que muchos pensarán lo mismo colocando enfrente de anni a otra cantautora del siglo pasado. el tiempo dirá si estas chicas tienen prometedoras carreras o no. desde luego si después del bombo que les da la prensa no lo consiguen yo me lo pensaría.

una de las señas de identidad de elefant siempre ha sido el típico grupo medio indie, medio shoegazer, de formación típica de bajo, batería, teclado y voz de chico con chica. y si además son suecos, pues mejor que mejor. hoy, sobre el escenario, speedmarket avenue. no les conocía y me pasó con ellos lo que me pasa con muchos de estos grupos: la primera, impacta, la segunda también pero un poco menos, y a la cuarta estás ya medio aburrido. de repente llega el hit, y luego vuelve todo a donde lo dejamos. ni pena ni gloria. la cantante llevaba una buena encima, pero no dio la nota, todo lo contrario. creo que si no fueran suecos serían algo así como underwater tea party, un grupo indie que está bien. y ya está.

y por último, los mejores de la noche. ya no sé que escribir a estas alturas de cooper. les he visto unas cuantas veces en pocos meses y hoy han estado sencillamente geniales. gran sonido. gran repertorio (más cañero en general que de constumbre, supongo que elegido a propósito por eso del escenario). muy bien cantado. hyde park empieza a subir en el top de sus singles, aunque al principio no me terminaba de convencer. gran grupo. supongo que muy a gusto en elefant, donde están desde hace ya mucho, desde el final de los flechazos, de hecho. y los flechazos cerraron el viernes, con ese quiero regresar que tanto evoca. un conciertazo.

homenaje a ramon el portugués en cardamomo, serrat 100x100 en el circo price, grand archives en moby dick

cada vez me cuesta más ponerme a escribir en este blog. pero no quiero dejar de hacerlo. por eso intento ponerlo hoy al día. superando virus varios, sobrecarga de trabajo, compromisos y sobre todo esa sensación de estar haciendo el tonto al escribir notas sobre (sobre todo) los conciertos que voy a ver.


hace ya más de un mes que el bar cardamomo

organizaba dos concierto especiales homenaje a ramón el portugués, cantaor extremeño necesitado de dinero para operarse de algo que todavía no he sabido qué es. supongo que el compadreo tuvo pues la culpa de esos dos lunes de cita flamenca en el bar de la calle echegaray. era mi primera vez en este sitio, habitual tablado espectáculo preparado para turistas atraídos por lo flamenco. había dos tipos de entradas, y dos precios. las "baratas" y las caras (con derecho a asiento). compré, obviamente, de las primeras. abrimos las puertas a las ocho y empezaremos a las nueve. cola para entrar y coger sitio de pie lo más próximo posible al escenario... pero por el lateral, que todo el frontal estaba reservado a los que por un pellizco más habían comprado derecho a asiento. y el frontal del escenario, un espacio muy reducido entre el mismo al frente, la cabina del técnico de sonido a la espalda, la barra de la entrada a la izquierda y el paso a los camerinos, supongo, a la izquierda. espacio muy reducido para unos cuantos apelotonados espectadores que deseábamos que el acontecimiento empezara cuanto antes: lunes, nueve de la noche, toda una semana de trabajo por delante. creo que quique san francisco, quien oficio de presentador al comienzo del recital, debió salir al escenario a esto de las once. el cabreo, el cansancio y la sensación de haber sido engañado es evidente que ya cundía entre los poco más de cien que allí estábamos. y es que sí, en el escenario se iban a juntar en la misma noche unos cuantos de los cabezas de escudería del mundo del cante y el toque, que la ocasión era única, pero, por favor, un respeto al público que también creo da sentido a estas cosas. cosa aparte fue que amigos, compañeros y familiares de todos los que por el escenario pasaron estaban a nuestra derecha, entre el camerino y nuestro sitio. y de verdad que no he visto en mi vida gente tan maleducada en un concierto. seguramente para ellos escuchar a esta gente en directo no tenga ningún especial atractivo a estas alturas, que supongo que desayunará, comerán y cenarán escuchándose cantar y tocar los unos a los otros. pero es que no pararon de hablar a voz en grito, entre ellos, y no precisamente de lo que en el escenario pasaba. ya digo, un horror y un error haber acudido a este recital. porque además la visibilidad era reducida, estábamos incómodos y encima mal acompañados. y me da igual si la causa fuera o no fuera justa, que supongo que lo era. o no, no lo sé. yo no conozco a ramón el portugués y no sé exactamente de qué se trataba la colecta. pero es que eso tampoco fue el homenaje que uno hubiera esperado, porque menciones, salvo al final, al cantaor extremeño, hubo pocas.

en lo puramente musical, qué decir. las actuaciones fueron muchas y breves. no siguieron el orden del cartel y tampoco presentaron a los que al escenario subían. supongo que sería por eso de que debíamos tener claro todos en cada momento quién tocaba, cantaba o palmeaba. pero creo que no era así. yo soy aficionado muy principiante y hubiera agradecido un poco más de empatía con el público, por lejano quizás a las "familias" que pudiera ser. por eso entre tanta actuación he de resaltar de manera notable la de ese dúo de hip-hop de pan bendito que se llama "la excepción". con sus bases programadas hicieron dos números y se llevaron los aplausos más sinceros de la noche: probablemente porque dijeron hola y adiós, porque se mostraron encantados de estar allí, porque nos dieron las gracias por acudir y porque intentaron hacernos pasar un buen rato sin olvidar que estaban ahí porque se sentían en deuda, aunque sea cultural, con el homenajeado. los chunguitos estuvieron también a la altura y ese "me quedo contigo" tan desnudo puso los pelos de punta. josé el francés, pepe habichuela y josemi carmona llevaron el peso de gran parte de la actuación. y aguantamos porque diego el cigala iba a hacer su aparición al final. hizo unos cantes difíciles por la ejecución y por lo poco inmediato de los mismos. y mereció la pena. demostró porque es uno de los grandes. y nos fuimos. era muy tarde, estábamos un poco cabreados y quedaban días de trabajo por delante realmente duros.

días después, serrat volvía a madrid con su espectáculo más desnudo: 100x100. hace un par de años regalé mi entrada horas antes de la estación por una maldita gastrointeritis. esta vez no quería perdérmelo. y por fin pude disfrutarle. me habían dicho que ya no era el que fue. que si la voz no era la que llegó a ser, que si el repertorio intercala piezas menores y más desconocidas. pero qué coño. lo que vi en el circo price fue impresionante. y verdaderamente entrañable. salvo porque había llevado a sobrinas de corta edad a ver un espectáculo de circo, era mi primera vez en este sitio para ver un concierto. las entradas eran de grada y a media altura, pero centradas. y he de decir que la visibilidad era perfecta y el sonido también. muy malo tenía que ser el sitio y el técnico para no sonorizar bien una voz, una guitarra y un piano. serrat sale a un escenario casi desnudo: un piano, una guitarra y una mesa con una botella de cava y un par de copas para ir enjuagando y refrescando el gaznate. y plantea el espectáculo como una pequeña representación sobre la que va intercalando canciones. no se trata de un storytelling de éstos en los que cuenta su carrera, no. de hecho las historias que relata son de aquí y de allí, de entonces de más entonces y de ahora. y todas son divertidas, emocionantes e interesantes. y las cuenta de miedo. es un gran actor. se hace el tonto muy bien. y con el leitmotif de los proverbios orientales va encadenando sonrisa tras sonrisa en el espectador. la media de edad era la edad media, que dijo aquel. y sentí algo que hacía tiempo no sentía: ser de los más jóvenes de la parroquia. y me gustó. me da rabia ver a cantantes de sesenta o más tocando para los de su edad con el único aliciente de la nostalgia, destrozando canciones que fueron grandes, obviando lo que fueron en su día y hoy ya no son. sin embargo en este concierto de serrat no encuentro ni un ápice de esta pretensión. y es lo que me gusta. no soporto la autocomplacencia y hoy en el circo price no hay ni una pizca. lo que hay sobre el escenario es un señor mayor de espíritu eternamente joven, de humor deudor del mejor gila, modesto, escritor de algunas de las mejores canciones y letras en castellano hasta la fecha pero también capaz de escribir historias sobre cosas que otros no sabrían ni hacer una redacción en mala prosa. reconozco que no he escuchado ni bien ni mal los discos de serrat de los últimos casi veinte años. y por eso me sorprendo ante composiciones tan interesantes como algunas de las que hoy interpreta: sí, vale, no tienen la emoción de pueblo blanco, mediterráneo o la balada de otoño, pero demuestran que serrat es un trabajador incansable, que busca inspiración (y la encuentra) en el día a día que además lo hace casi siempre con una acertadísima puntería. en mi opinión el punto más flaco de sus últimas composiciones (desde hace ya mucho tiempo) son las melodías y los arreglos. melodías que no tienen demasiada magia ni emoción y arreglos muy alejados de la desnuda sencillez del principio o de la apabullante orquestación de finales de los sesenta o setenta. no sé por qué la generación de mis padres, a la que serrat pertenece, huye de aquellos arreglos, tan maravillosos como yo siempre los he considerado. no es el único, le pasa a mucha gente de aquella época. mi teoría es que nunca tuvieron muy presente el norte del buen gusto musical y que si a mí todo aquello me gusta tanto es porque aprecio la calidad y el buen gusto pero que ellos solo se dejaron llevar por lo que la moda musical decía que había que hacer: por eso han intentado adaptar su cancionero a lo que parecía llevarse en cada momento (los ochenta, o quizás quedarse en los ochenta) y ahí es donde se produce una divergencia mayor entre lo que yo considero es el buen gusto musical y el malo, el modernillo, el contaminado por tecnicismos que más que ayudar avejentan algo pretendidamente futurista que en poco, muy poco tiempo, se convierte en antediluviano: amigos, una guitarra de palo o una orquesta e cuerda está hiperdemostrado que soportará absolutamente todo: cosa que no podemos decir de unos arreglos de sintetizador de los años ochenta. pero esto es solo una opinión.

me quedo con el momento en que hizo el romance de curro el palmo: tenía muy presenta yo en ese momento la versión de antonio vega, que había muerto días antes. serrat ni le mencionó. supongo que porque al 95% de los presentes tampoco les fuera a decir mucho el nombre del madrileño. y me quedo con esa sana intención de agradar, saliendo a hacer hasta dos bises, cantando lo que la gente quiere oir, y cómo lo cantó. me huelo que serrat está a punto de dejar esto de tocar en escenarios. no es que lo haya leído ni se lo haya oído, pero me huele. por eso no quería perderme esta oportunidad. y salí con una sonrisa de oreja a oreja. por cierto, que en el hall del circo, un tenderete vendiendo todos sus discos en cd... como si saliera de siroco. me encantó. y una recomendación: si queréis recuperar la obra de los sesenta y setenta de serrat, acudir a comprar de importación todos sus discos re-editados en argentina: terminan saliendo mas baratos y las ediciones son más que dignas. curioso.

cambiamos de tercio y nos vamos a ver a una de las lumbreras del indie americana o americana más indie: the grand archives. dejamos el teatro (o el circo) por un bar, el moby dick, especialista a subir a su escenario a grupos americanos de este pelaje. the grand archives es el grupo de uno de los dos cabecillas de band of horses, banda de referencia del indie americano del que no tengo ni un solo disco y a quienes no he oído nunca. mis amigos se ríen de mí y me animan a que lo intente, que me van a encantar... de momento sigo igual. a ver si me decido por darme de bruces con alguna de sus grabaciones. de momento, hablamos de the grand archives. bajo este pedante nombre se esconde una banda de cinco hirsutos norteamericanos liderados por un tipo delgado, alto y distraído a la guitarra y voz principal. la banda la completan otro guitarra, un bajista y u batería. en el disco, de reminiscencias sesenteras californianas hay muchos más instrumentos. en directo, suplen la ausencia de matices instrumentales con oficio y altas dosis de eso que se llama capacidad de emocionar. el cantante principal apenas habla con el público, no así el resto de la banda, que no para de declararnos lo contentos que están de habernos conocido, haber venido a españa y estar tocando para nosotros. the grand archives solo tienen un disco. y qué disco. de lo mejor del pasado año. de letras poéticas, voces dulces, estribillos pegadizos y sobre todo tiempos medios, cálidos y clase, mucha clase. son para mí un cruce perfecto entre mojave 3 y los boo radleys más poop, aunque sea una definición algo desconcertante para el lector. teniendo un solo disco y además de una duración de ésas de las de antigua usanza (vamos, que no graban y graban hasta agotar los 74 u 80 minutos de capacidad del cd), el repertorio no puede ser demasiado extenso así que hacen el concierto perfecto: casi todo el disco, un par de canciones de lo que será su nuevo disco (después del verano), una versión de dylan... y para empezar, esa maravilla que se llama "miniature birds"

hubo teloneros para the grand archives: the wooden birds. pero solo pude ver una canción, porque llegué tarde, muy tarde. y eso que mi intención estar allí desde que abrieran las puertas pero, claro, cuando uno tiene que volverse a casa desde el local del concierto porque se ha dejado la entrada encima de la mesa...


sábado, 16 de mayo de 2009

antonio vega

la últimas canciones que de verdad me emocionaron de antonio vega fueron el sitio de mi recreo y elixir de juventud. ambas de hace casi quince años. su primer disco en solitario, del año 91, tenía media docena de canciones de ésas que he podido escuchar cientos de veces y que estoy seguro escucharé cientos de veces más los próximos meses y años. a pesar de esos arreglos tan AOR que tenían y seguirán desgraciadamente teniendo. en casi veinte años, ocho canciones. en ese tiempo antonio tocó muchísimas veces en madrid. solo fui a verle una. creo que fue a principos de verano de 2002. él con su guitarra acústica y basilio martí al piano. sé que está tan manido eso de la "magia" que no debería usar la palabra. pero es que antonio, el que tan certeramente y tantas veces con pocas palabras dijera tanto en sus mejores momentos, ya lo había escrito años atrás: magia y precisión. eso era antonio aquella noche. sin apenas abrir la boca para cantar, esa voz. con ese tímido acariciar de las cuerdas de su guitarra, tantos matices. vocalizando como a partir de ese momento no iba a poder. fue tan bonita aquella noche. fue tal la demostración de talento la de aquella escasa hora de concierto que yo la coloqué en el top del top. y hasta hoy. porque dada esa manía de la prensa y de los amigos de decir que antonio no duraría un mes más, preferí aguantar con ese mágico (otra vez) recuerdo en la retina y lo que haya hacia dentro de las meninges. y no traicionarlo con el verle de nuevo sobre un escenario haciéndolo mal, perdiéndose, desafinando, ausente... y es que así me lo describieron y han descrito tantas veces antes y después de aquella noche...

rebobinando, los años ochenta. soy de los que se hizo fan de nacha pop en cuanto los descubrió. la pena es que los descubrí justo cuando se separaban. yo tenía dieciseis años recién cumplidos y ellos habían grabado un doble en directo en la discoteca jácara. creo que este disco es el único de nacha pop que fue superventas en la época.creo que nacha pop fue más un grupo de culto que unos gabinete caligari en camino soria o unos mecano en descanso dominical. curioso. a partir de aquel 80-88 fui comprando todos sus discos, algunos en vinilo, otros en sus reediciones en CD. y me hice muy fan. bueno, todo lo fan que me hago yo de un grupo... fan de las canciones de antonio sobre todo. no es por quitarle mérito a su primo, que escribió canciones cojonudas y que además fueron el contrapunto perfecto a las de antonio. y es que la grandeza de los grupos frente a la de los solistas vuelve recurrentemente a mi cabeza. la idea de que en grupo uno da mucho más de sí, se supera por superar a los demás, es vetado por el resto en aquellas canciones que a uno le parecen buenas y realmente no lo son. nacha pop fueron un grupo muy grande. y antonio escribió tantas canciones y tan bonitas... y tan vibrantes a veces. el pub rock de nacha pop y buena disposición, los dos primeros discos, es increíble. con unas letras alejadas de los lugares comunes simplones del resto de la tropa de aquellos días. y unos músicos que ademas sabían tocar, muy por encima de lo que eran los grupos en aquella época. nacho garcía vega escribió durante esos años igualmente como nunca más en mi opinión lo haría. da igual que flirteara con el rock más vacilón y bailable: es que cuando fue nacha pop, esa magia también estaba con él.

las letras de antonio vega han sido muy especiales. tenía una forma de escribir muy personal. muchos han seguido sus maneras y no lo han conseguido. se equivocan: no se trata de imitar las maneras de otros. se trata de buscar las propias de cada uno. parte de la genialidad de antonio reside en haber dejado para la posteridad más de tres decenas de canciones enormes: enormemente bien cantadas, con esa voz que decía tanto. y haber hecho algo tan personal: en sus melodías, en sus letras, en su manera de cantar, en su voz. y además, dejó para la posteridad una versión emocionantísima del romance de curro el palmo, una de las mejores canciones, si no la mejor, de serrat.

no puedo más que acabar este pequeño homenaje con algunas de mis frases favoritas de antonio vega. descanse en paz.

Por el día alguien con quien no vivir, Por las noches alguien con quien no dormir

En mi barrio no me quieren, Me voy al tuyo

Si quieres reírte te puedes reír, aunque sea de mí

Tengo el corazón doblado, déjame el tuyo, quiero ser sincero, pero cuando hablo no consigo decir la verdad

Contando las baldosas al andar, Andando sin volver atrás

Esta vez has dado en el blanco, Con dos flechas, tres dianas para ser exactos, Es magia con precisión

Cuando la noche cae, Enciendo las de cruce y vuelvo, a verte una vez más

Un momento en un agenda,
una décima de segundo más.
Vuela, va saltando de hoja en hoja
mil millones de instantes de que hablar.

Una ráfaga de aire frío,
un molino de viento hace girar.
Sigue, va rodando sobre su eje
describiendo una trayectoria más.

Y es que no hay nada mejor que imaginar,
la física es un placer.
Es que no hay nada mejor que formular,
escuchar y oir a la vez.
Mide el ángulo formado por ti y por mi,
es la solución a algo muy común aquí.

Ahora tú no dejes de hablar,
Somos coordenadas de un par.
Incógnita que aún falta por despejar.

Busca un libro que diga "como",
luego otro que se titula "si",
un tercero llamado "nada",
es la forma del círculo sin fin.
Y es que no hay nada mejor que revolver
el tiempo con el café.
Es que no hay nada mejor que componer
sin guitarra ni papel.
Paralelas, vienen siguiéndome.
Espacio y tiempo juegan al ajedrez.

Ahora tú, no dejes de hablar.

No cambiaría jamás, este universo informal

donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial,

donde el hierro se retuerce y se convierte en lo esencial.

¿Cuál fue su reacción

cuando esa mirada encontró

y le hipnotizó

congelando su expresión?

No se acaban las calles, no terminan de pasar

No se acaban las calles, avenida sin fina

Despierta ya, mira que luz

Nada envidia el norte al sur

Recuérdame que lo de ayer, no se olvida sin querer

Eramos uno y uno y luego dos,

Mas cerca cada vez de un sueño sin adiós

Desordenada habitación

Lucha de gigantes convierte

El aire en gas natural

Un duelo salvaje advierte

Lo cerca que ando de entrar

En un mundo descomunal

Siento mi fragilidad

Y pasó, tanto tiempo que llegué a ver sombras en color

y pasó, tanta gente por delante que nadie me vió

Lo mejor de nuestra vida aprendimos a mentir y no sentir temor,

El amor que antes dolía convertido en superamistad entre los dos,

lo mejor decidido.

Temor,

alcohol de quemar,

pon tus manos a volar

o en tus ojos el terror,

DEL ELIXIR DE JUVENTUD

BEBIMOS JUNTOS PROMETIÉNDONOS LA VIDA.

¿ QUIÉN NOS LLAMÓ ?, ¿ QUÉ PUDO SER ?.

NOS PUSO DE LA MANO DESDE EL PRIMER DÍA.

Donde nos llevó la imaginación,

Donde con los ojos cerrados

se divisan infinitos campos.

Donde se creó la primera luz

germinó la semilla del cielo azul.

Volveré a ese lugar donde nací.

Antonio Vega (1957-2009)

domingo, 3 de mayo de 2009

jon auer y cheap star en la boite



hace mucho tiempo que los posies dejaron de interesarme, digamos, mucho. el año 1993 su tercer disco "frosting on the beater" fue una de las rodajas de plástico que más sonaron en mi habitación. su concierto en la sala revolver con teenage fanclub. su participación en el festival serie b de pradejón, en la rioja. el descubrimiento de sus maravillosos primeros dos discos. luego vino un poco la decepción del más grunge "amazing disgrace" y perdí el interés en ellos. creo que me quemaron de tanto venir a esp´ña y de tanto quererse ganar al público español por su lado más "roquero", más duro. cuando a mí lo que me apasionaba de ellos era ese ramalazo "hollies" de sus canciones. esas voces tan inmensas. y los años pasaron. y pasaron muchos, la verdad. ken stringfellow ciertamente ha estado activo: dos discos al menos en solitario, producciones de grupos indies españoles, giras con big star, con love, incluso rock del a mi gusto más chungo con the disciplines el pasado verano. jon auer sin embargo siempre parece que estuviera a un segundo lado. creo que igualmente produjo alguna cosa aquí y fuera, pero sin tanta repercusión como la que tuviera su colega ken.

hace unos meses los posies se juntaron para hacer, 15 años después, frosting on the beater. un viaje de trabajo me retuvo esos días fuera de madrid y me perdí la ocasión de rememorar el mítico momento de la revolver hacer 3 lustros. y hete aquí que de repente, y sin publicidad casi ninguna, jon auer se presenta en directo un miércoles por la noche en una de las salas pequeñitas a las que más cariño le estoy cogiendo últimamente (y no será por el brillante sonido... pero sí es que están programando cosas muy interesantes, llegando donde quizás otras salas un poquito más grandes y más "cool" no lleguen). y cuesta salir un frió día de abril de casa sólo para estas cosas. pero como la vida son dos días y éstos son unos de los únicos momentos en los que disfruto de verdad entre tanto trabajo y ajetreo...

a la entrada en la sala, un jon auer cada vez más obeso (¿se habrá comido al resto de los posies? = chiste fácil), se esforzaba sentado en uno de los sillones de la entrada en listar el repertorio a interpretar en un rato. a la vez, custodiaba un par de cajas con discos: a ciegas, le compré el único disco grande en solitario que tiene, "song from the year of our demise". no tenía su primer trabajo en solitario, 6 & 1/2. espero que a houston party le queden copias porque lo quiero ya.

jon venía con teloneros: cheap star. como si de una broma a la mítica banda de alex chilton y chris bell se tratara, un desangelado trío sube al escenario y ante los cuatro gatos que allí concurrimos, empiezan a desgranar sin más pena que gloria, unas cuantas canciones de guitarra, bajo y batería escritas al estilo posies/teenage/gigolo aunts. pero ya digo, sin mucha gracia. un batería solo correcto. un bajista que parecía más bien sacado de una banda de versiones de soul asylum y un cantante y guitarrista al que supongo la vergüenza le hizo apenas susurrar unas melodías que seguramente no estaban nada mal. pero es que... que falta de vida, jesús. me estaba durmiendo. menos mal que a la media hora presentaron a jon auer y el posy se subió al escenario a acompañarles en las últimas piezas que interpretaron. ¡y vaya cambio! tirando de oficio, de una solvencia guitarrera que no le recordaba y de una potencia a la voz de agradecer, jon tiró de los cheap star convirtiéndoles de repente en una banda completamente diferente. el cantante empezó a sentirse más relajado y no solo no empezó a cantar mejor sino que encima se le empezó a escuchar, incluso por encima de las armonías que hacía jon. hasta el bajista se animó a corear. lo que hasta el momento había sido un concierto con cero sorpresas y sin un solo arreglo guitarrero se convirtió en un deleite de juegos de seis cuerdas. bravo. cuatro canciones y se acabó.

jon, en lugar de seguir en el escenario sólo para seguir con el concierto al que todos habíamos venido a ver, se retiró y nos hizo esperar cinco o diez minutos. suficiente como para poner a cero los cronómetros, para limpiar las orejas de cualquier contaminación previa y emprenderla con uno de los conciertos más entrañables que el que esto teclea haya podido presenciar en mucho tiempo en madrid. con su guitarra eléctrica a hombros y pedales de distorsión, flanger y reverb, jon fue desgranando una a una un montón de historias hechas preciosas canciones. empezó por esa preciosidad de su primer EP en solitario, "tears". tan bonita, tan delicada. ya desde ese momento me di cuenta de que la noche iba a ser muy especial. jon maneja la guitarra con una sutileza inesperada. juega con los sonidos del ampli y con las combinaciones de los pedales. toca ahora con púa ahora con dedos, rasgando con violencia cuando toca y acariciando cuando se tercia. hace unos maravillosos solos que hacen que parezca mentira que esté él solo en el escenario. y entre canción y canción derrocha una simpatía que probablemente en los conciertos de los posies haya quedado siempre oculta entre esos kilos de pasotismo y caña que a mí siempre tanto me jodieron en su día. se queda con todos nosotros. baja en alguna ocasión al piso de los mortales, para cantar a voz en grito si la ayuda del micro. le hacemos los coros, incluso nos atrevemos con las segundas voces como si nuestras gargantas fueran tan privilegiadas como ese graham nash al que siempre escucho en sus discos. recupera canciones de dear 23 y failure. de frosting on the beater. de amazing disgrace. de su único disco en solitario: preciosas "six feet under" (pedida y nunca usada por los productores de la ya mítica serie de la hbo) y "my sweet unknown". se esfuerza por hablarnos en un castellano que no domina pero que si intercala con mucha gracia. nos cuenta la historia de "josephine", su verdadera abuela, a la que ni él ni su propio padre nunca pudieron conocer: y es que nos cuenta que su padre estuvo tentado de encontrar a su madre, que de pequeño le dio en adopción: jon le advirtio: papá, no lo hagas: imagina que cuando la conoces resulta ser una fan de celine dion...

tras una hora de desgranar sus canciones solo y con los posies, una que escribiera para big star al estilo chris bell y en la que encima se permite el lujo de ponernos los pelos de punta con un "thirteen" de big star calcado al del original, invita a cheap star para "roquear". la banda le acompaña muy dignamente y pasamos una última hora emocionante con jon interpretando clásicos como "september gurls" y "everything flows" (mencionando aquel concierto de la sala revolver con teenage fanclub). cuando la tormenta eléctrica cesa, cheap star desaparecen del escenario y jon se queda solo de nuevo para tocar una última canción, en la que juega con miles de versiones, nos deja la sonrisa en las caras, la baba colgando y una sensación de haber asistido a una de las cosas más bonitas de la temporada. aviso a navegantes si a las buenas gentes que le trajeron a madrid se les ocurre contratarle en futuras ocasiones. por cierto, que dice alguna vez que está ultimando un nuevo disco en solitario, lleno de cosas tristes y de cosas graciosas.

para acabar otra de sus anécdotas: jon, le dice su mujer, cómo se te ocurre escribirle una canción de amor a una chica que se llama "angelita". que escribas una que se llame "josephine", pase, por eso de que dices que es la verdadera madre de tu padre, pero esta angelita... michelle, le dice jon, ¿cómo voy siquiera a osar escribir una canción que lleve tu nombre y no quedar mal parado en la comparación?

amy rigby y wreckless eric en la pequeña bety


¡concierto sorpresa de amy rigby y wreckless eric esta noche en la pequeña bety! ¡entrada libre! me encanta despertarme un domingo por la mañana recibiendo un mensaje así al móvil. ojalá todos los domingos se presentaran tan interesantes. sobre todo a esa maldita hora en la que desempolvamos de la cabeza las miserias que dejamos aparcadas el viernes al salir del trabajo.

para mí tanto amy rigby como wreckless eric son dos casi completos desconocidos. pero dado que son la cumbre del festival cultura pop, dado que eric fue uno de los míticos solistas que grabaron en el influyente sello stiff records a finales de los años setenta y principios de los años ochenta, dado que lo que he podido escuchar de amy rigby gracias a esa maravilla que es spotify es una preciosidad, el concierto tiene aliciente de sobra.

no sé cómo sería wreckless eric con veinte años. hoy es un tipo talludito de seguramente más de cincuenta años regordete, con barba medio cuidada, voz justa pero eficiente (lo bueno de no haber tenido nunca una gran voz es que es más difícil perderla cuando uno se hace mayor) y una pizca de locura en su manera de ser y en sus alocuciones entre canción y canción (debe vivir en francia por lo que pude extraer de algunos de sus comentarios, sobre todo cuando nos dijo que le dijéramos de su parte un gran f*** off a monsierur sarkozy al día siguiente). amy rigby es una mujer que desde mi relativa lejanía al escenario aparenta relativa de nuevo madurez: cuarenta ¿y? ambos aguerridos intérpretes a las guitarras acústicas, o eléctricas (¿o electrónicas como con sorna recordaba eric?), o al bajo él o al teclado ella.

lo suyo son canciones de pocos acordes. ásperas. como un dylan pasado por la turmix del punk británico de los clash, el rock elemental de los troggs. no sabría cómo definirlo. hace muchos rocanroles bastantes evidentes y creo que me pierdo en el no terminar de pillar las letras. aún así, me gusta. no es un guitarrista brillante pero sí que es versátil y se nota que tiene más que oficio: le saca sonido hiriente a una guitarra a la que maltrata con la diestra y de cuyas cuerdas gusta estirar para que chille con la zurda. siempre, acompañado por amy a la rítmica, los coros y las segundas voces. a veces, una evidente base rítmica prefabricada con los peores sonidos de la base de datos de un programa de ordenador para tocar baterías. quizás sea mejor así que disparar baterías de estadio en bares de cien personas. al final del concierto toca "whole wide world". y ha merecido la pena la espera.

amy por su lado intercala en el repertorio de eric canciones mucho más pop casi siempre e incluso en ocasiones, "americana". a veces se pone más guerrera y le sacude unas hostias como panes a las cuerdas de su maravillosa acústica: ¡qué sonido más bonito tiene, en contraste con lo metálico ochentero y feuno de la acústica de eric! amy toca el cielo... o mejor yo lo toco cuando al teclado interpreta la melodía más pop de la noche, inocente, casi de juguete, maravillosa. y nos enamora a todos y cada uno de los presentes cuando tras el whole wide world toca "dancing with joey ramone". ¡maravilloso! creo que en ese momento todos nos enamoramos un poco de amy y quisiéramos ser eric. y lo digo porque me cuenta el amigo pablo que son pareja (sí, sí, hasta se dan besos en el escenario: ¿no es tierno?). y aún a riesgo de decir cosas que no debo no me quedo con las ganas de contar lo que me cuenta pablo: resulta que amy estaba de gira por inglaterra y una noche tocaba en hull, la ciudad de eric (¡y de los housemartins!). y resulta que llevaba en su repertorio whole wide world. y cuando dijo que iba a tocar una canción de un cantante de hacía unos años que era precisamente esa ciudad, lo que ella no sabía es que el tal wreckless eric estaba en la sala porque trabajaba en la misma como pinchadiscos. lo más gracioso es que el dueño de la sala sacó a rastras a wreckless de la cabina del dj y lo puso de patitas en el escenario obligándole a cantar con amy la canción de marras. eric, contaba pablo, no pudo más que cantarla con ella, enamorarse de ella y pedirla en matrimonio: y hasta hoy. entre esto y que wrecless nos dice que le digamos a nuestro jefe mañana que le den, que eso es lo que él siempre ha hecho y que miremos donde está, nos vamos a casa pensando que qué pena no tener un poco de talento para poder disfrutar como el gran eric de su joie-de-vivre.

festival cultura pop 2009





me perdí la jornada inaugural de charlas y exposiciones por culpa de un trabajo que últimamente con demasiada frecuencia me pide salir después de que se ponga el sol (esto hay que remediarlo ya...)

me iba a perder seguro la jornada del sábado, que era la que más me apetecía (elastic band, zodiacs, amy rigby y wreckless eric), porque de antemano tenía otros planes.
así que, el viernes era el día.

y en un poco habitual comportamiento mío frente a los conciertos, reconozco que no atendía apenas a nada y me dediqué a hablar con unos y otros, comprar algún disco, beber cervezas y poco más. una pena. lo reconozco. pido públicamente perdón desde aquí por mi poco cortés comportamiento y prometo para el año que viene presentarme voluntario para pegar carteles, recoger latas de cerveza después de la una de la madrugada o escribir la canción oficial del festival.

así que, apenas atendí a unos mittens que me dieron la impresión de haber crecido mucho como banda en solo unos meses, con una chica al frente, cantando, que si no me equivoco, es la misma poderosa y dulce voz que actuó con ese grupo que se llama wild honey y que vi hace unos meses (navidades) en el café de la palma haciendo enterito el disco navideño de phis spector. me pareció que sonaron muy bien, mucho mejor que el año pasado o antepasado que también tocaron en el cultura. con una colección de canciones que ya empieza a ser más que interesante. alguien me dijo que hicieron el concierto del festival y estoy casi seguro de que así fue.

tras ellos tocaron unos punkpoperos llamados los summers. en la onda shock treatment, depressing claim (de los que hicieron una), airbag, ddt. eso que ya es un estilo. una amiga me dijo que una de las que tocaron era de palito ortega. a mí me gustó mucho su revisión del como un fan de la casa azul: genial. pero solo eso, porque el resto de las canciones no las conocía, no las entendía y sin conocerlas y entenderlas, se pierde mucho en este ya desde hace mucho tiempo estilo propio punkpopero que tanto gusta en el cultura pop.

me perdí a bubblegum porque desgraciadamente este año para cenar había que salir del recinto... una pena, pero es que al ritmo al que caían las cervezas, algo, aunque fueran los míticos pinchos variados de a un euro la unidad del bar de enfrente eran necesarios. lo siento por bubblegum porque no han hecho más que hablarme bien de ellos los últimos años y ahora que los tenía tan cerca.

el fin de fiesta fueron los granadino lori meyers. he sido acusado por algún amigo de arremeter demasiado virulentamente contra este grupo tras aquel concierto al que asistí en joy eslava el año pasado. he de reconocer por lo tanto que tampoco me esforcé demasiado en escucharles con atención. pero sonaron potentes, muy potentes. una pena que la guitarra de su cantante fuera la que con diferencia más alta estuviera. sobre todo teniendo que en cuenta que hay otras dos guitarras creando ese muro del que tanto hablan estos chicos que quedaban por debajo de la anterior. de nuevo, dos baterías, teclado. una apisonadora. y unas cuantas canciones de estos sus tres primeros discos que, dándole la razón al amigo astobuzo, hacen presagiar una carrera formidable. la verdad es que tienen ya a sus espaldas, con su juventud, una buena colección de enfervorizados seguidores, media docenas de himnos y la imagen que tantos otros nunca habrán podido tener: pero que no se confíen, que a su edad, en los años sesenta, los grupos ya estaban en el decline de sus enormes carreras y aquí se está para darlo todo: muy acertado el comentario de ese otro amigo que me decía que parecía mentira que hoy los grupos hicieran un disco cada dos o tres años cuando hace cuarenta se hacían un disco cada pocos meses. hasta en esto hemos saliendo perdiendo (ojo, siempre que los discos merezcan la pena).

domingo, 26 de abril de 2009

clem snide en moby dick

cuando ya dábamos por muerto al grupo y esperábamos el tercer disco en solitario de eef barzelay, sorpresa: no es que clem snide sacaran nuevo disco sino es que además lo venían a presentar en directo a madrid, entre otros sitios del globo. bien. la única vez que he tenido la oportunidad de ver a clem snide en directo me encantaron. fui con la convicción de ver a una banda lánguida, acústica y todo lo contrario: eef no soltó la guitarra eléctrica, de sonido áspero y saturado, base rítmica potente y un cuarto miembro que lo tocaba todo, daba espectáculo. en fin. uno de los mejores conciertos de aquel año (¿2006, 2007?).

leí la semana antes a este nuevo concierto y lo constaté en su nuevo disco: el chico de la tuba, el banjo electrificado y los desquiciado coros no venía esta vez como clem snide. ahora clem snide son un trío. bueno. veamos qué nos ofrecen.
la banda hoy es un trío. el bajo y el batería parecen funcionarios: ni un guiño al público ni al propio eef: ¿estará estudiado?. se limitan a hacer su labor percusiva y rítmica. muy bien, por cierto. pero dejando el liderazgo ahora más que nunca en un eef que se esfuerza por demostrar que está un poco pirado. dice tonterías, canta cosas en castellano, da gritos. en fin. asusta un poco. como no le visto en solitario en ninguna de sus veces en madrid y tampoco nadie me ha dicho nada de sus conciertos solo, me sorprendo ante esta actitud. pero no tiene por qué ser malo. y no lo es. cuando tocan, tocan de verdad. se lo creen. suenan de libro. intensos cuando toca, tranquilos e íntimos cuando el guión así lo dicta y de nuevo, como en aquella primera vez, son enormementes eléctricos, algo que hoy ya no sorprende dado aquel primer concierto que pudimos ver hace unos años.
el repertorio salta de un disco a otro de clem snide. pero va a los temas en general meno obvios. hay hueco para los grandes éxitos: mike kalinsky (brutal de nuevo), tuesday, october 24th. y también para repasar algunos momento de su muy recomendable nuevo disco, hungry brid, diez canciones de la de siempre, emocionantes sobre todo las cinco primeras: una cara a que sitúa el listón muy arriba.

hoy clem snide en el moby demuestran oficio. mucho oficio. llenar así siendo trío es muy difícil. y parte de la culpa de que todo funcione a las mil maravillas la tiene el propio eef, que se descubre como un excelente guitarrista eléctrico rítmico, desquiciando con sus salidas esquizoides a lo pavement: patente en todos y cada uno de los finales, ruidosos y buscando lo poco común. hoy clem snide me recuerdan no solo a los adalidades del noise pop americano sino también un poco bastante a hefner.

el concierto es bastante corto. se echan de menos las canciones más celebradas y yo personalmente me quedo con las ganas de haber visto a la banda que viera hace unos años. aún así, pudiera ser que hubiera clem snide para rato. y si no, para eef, que parece un tipo con una inconsistencia escritora a la altura de los mejores. y es que en una década ha escrito casi diez discos. ¡¡lo que debiera ser normal en estos tiempos si quisiéramos volver a los tiempos en los que los grupos no tardaban tres años entre disco y disco sino que sacaban dos discos a veces incluso el mismo año!!

domingo, 12 de abril de 2009

cooper, war on drugs, lukah boo, elvis perkins... en madrid

me quito el peso enorme de pereza de encima y el poco meritorio record de llevar más de dos meses sin escribir una línea en este blog para apuntar algunas cosas sobre los últimos conciertos que he visto en madrid. son solo cuatro. podían haber sido muchos más porque la oferta ha sido generosa para tipos como yo. pero unas veces el cansancio, otras los compromisos laborales y en alguna ocasión un resfriado de los que duran semanas, me impidieron acercarme a ver más conciertos.

cooper estuvo actuando en el centro cultural san juan bautista, en arturo soria. un sitio no habitual para cooper ni para ningún grupo. este centro cultural ha programado de la mano de pop producciones un montón de conciertos interesantes durante los últimos meses. todo un lujo porque el centro cultural dispone de un auditorio de tamaño medio cómodo, bonito y con una acústica realmente buena. espero que puedan repetir el próximo invierno. la particularidad de este concierto de cooper es que fue acústico. álex y mario, guitarra en mano y micro al aire. dos acústicas y las voces no parecen a priori la mejor manera de escuchar a cooper. parte de su encanto reside en la energía de sus canciones. sin embargo, el concierto fue impecable y acertadísimo. decían no llevarlo casi ensayado. no obstante, parece que no era la primera vez que tocaban en este formato. tocaron una tras otra hasta casi veinte canciones. sin darle un especial toque por el hecho de no tener bajo, batería y amplis a los que enchufar la distorsión de los pedales de sus guitarras. y quizás aquí radica la clave de lo bien que les salió el concierto. porque aunque se echaba de menos la caña, se apreciaban mucho mejor otras cosas que normalmente en los directos se pueden perder como los coros de mario y sus arreglos a la guitarra. vuelvo a decir que mario es muy grande como escudero de álex. le hace unos coros perfectos y no falla una en las seis cuerdas. álex estuvo realmente simpático, comentando la jugada entre canción y canción, como suele, pero aquí recreándose en los silencios y las risas cómplices del público. y cantó muy bien. como siempre. me quedo con la primicia del single de su inminente nuevo disco: hyde park. y con la versión de allison, de elvis costello: de libro. una pena que no hayan podido o querido hacerla en castellano. me pregunto qué tal les habría quedado adaptada a nuestro idioma. las proyecciones de sus videos y fotos al fondo del escenario contribuyó para crear un ambiente mágico que disfrutamos todos de lo lindo. no sé por qué pero cuando introdujo una canción diciendo que la había hecho pensando en the concept de teenage fanclub, mi cerebro se fue al primer episodio de las 31 canciones de nick hornby, donde relata lo que sintió al escuchar a los escoceses tocar your love is the place where i come from en acústico en un sitio que imaginé muy parecido al centro cultural san juan bautista de madrid esta noche. no estamos tan lejos de sentir lo mismo los anglosajones y nosotros y mira que somos diferentes...
justo la noche en que el liverpool le metía cuatro chicharros a los de blanco, yo preferí meterme en la otrora sala arena de madrid, hoy conocida por el nombre de esa marca horribilis de cerveza que la patrocina. tocaba un grupo de la costa este americana que con solo un disco grande en su haber (y un primero hecho a base de compilar todo lo anterior a su LP de debut) ya se han ganado el respeto de la crítica más sesuda de ambos lados del atlántico: the war on drugs. no soy muy dado a ir a conciertos sin conocer bien bien a los grupos pero esta vez las ganas de escuchar un grupo de rock que tocara bien fuerte y que me hiciera salir del letargo en el que me estaba hundiendo por culpa de catarros y agobios laborales. así que me bajé a la arena. poco poblada esta vez, la verdad. no seríamos más de un centenar los que nos dimos allí cita. y de estos, pocos los que realmente hicieran caso al concierto como si hubieran pagado la entrada, por eso de que muchos estaban en la barra, bebiendo y hablando. nunca entenderé esto. ante este ambiente tan poco caluroso, the war on drugs hicieron un más que digno papel. antes de empezar el concierto, una horrible pantalla gigante a un lado del escenario te machaca recordándote los próximos conciertos de la sala. pensé que al empezar el concierto, la apagarían. pero no. al menos la primera media hora siguió recomendándonos ir a ver a grupos de toda índole, siendo, junto a las voces de los chicos y chicas de la barra, un elemento ideal para concentrarte en la música de estos tipos de pennsylvania. páis... el caso es que the war on drugs es un grupo de los que califico de intensos. quizás la mejor definición de los mismos podría ser ésta: imaginen a bob dylan girando, en lugar de con grateful dead o the band, con the jesus and mary chain o black rebel motrocycle club. cierras los ojos y te sumerges en canciones largas, de letras interminables recitadas por un bardo desgarbado y de voz particular que aporrea la guitarra eléctrica a veces o la acústica otras, casi siempre pasando el sonido que va de las pastillas al ampli por pedales que saturan la señal. un bajista de los de seguir las notas y poco más y un batería formidable que llena todos los huecos que puedan dejar sus dos compañeros. las canciones son a veces mejores, otras veces más coñazo. pero el problema del concierto es que la intensidad que generan a lo largo de las largas canciones termina no teniendo continuidad entre una canción y otra porque hacer parones largos que no se ven acompañados por los gritos de una entregada audiencia sino todo lo contrario. y ellos así mismos no parecen tomarse muy en serio. es una pena. el concierto duró una hora y veinte minutos. si hubiera durado cincuente y si hubieran enlazado las canciones unas con otras de manera un poco premeditada hubiera salido de la sala flipado. sin embargo, tal y como plantearon en concierto salí con una sensación agridulce por lo que podía haber sido y lo que fue. no obstante, compré su disco y he de reconocer que lo escuché un montón de veces hasta cansarme los días después del concierto: eso sí, a todo volumen. lo mejor de la noche estuvo en anfiel road, de todos modos....

días más tarde, me acerqué de nuevo en viernes por la noche al centro cultural san juan bautista. esta vez, para ver de nuevo en acción a mi compañero en los happy losers: lukah boo. llegué cuando estaba tocando la mítica the girl who lives behind a glove y el guardia de seguridad me quiso hacer esperar a que terminara la interpretación para dejarme entrar: me pareció bien, por eso del respeto al artista, pero me pareció también raro, por eso de lo del poco respeto que se le suele tener a la interpretación de música pop. lukah boo hizo un concierto realmente entrañable. luego me confesó que había pasado unos nervios tremendos, pero de verdad que no se notó. si duro es defender las canciones en acústico más debe serlo si no tienes más arrope que el de tu guitarra y tu propia voz. que aquí los fallos son solo de uno mismo y no se pueden diluir entre los demás de la banda. y la verdad es que la interpretación de las canciones fue impecable. las de lukah boo en castellano (la gotas que se caen, contemporánea: clásicos instantáneos), las de lukah boo en inglés (in the north, hey boy), las versiones de los happy losers (happy losers, grown-up) o las versiones de otro grupos: winter de teenage fanclub o put the message in the box de world party. el concierto duró casi o más de una hora. guitarar y voz, ya digo. y fue la mar de entretenido. como en el concierto de cooper, lukah puso fotos al fondo del escenario. fotos de cosas que le gustan: grupos, ciudades, personajes. estuvo muy bien pero quizás nos hacía distraer la atención de la letras de las canciones o de las propias canciones. por una parte el invento funciona como ese elemento arropador que no tiene por no llevar banda pero por otra hace que a veces te quedes diciendo: coño, cheers... hubo incluso bises, por supuesto, y muchos aplausos de un público que estoy seguro está deseando que se haga realidad de una vez por todas el debut en disco grande de lukah boo.
y lo más reciente de todo: elvis perkins en la sala el sol. no hará ni año y medio cuando el hijo del malogrado anthony perkins actuó en la sala moby dick. me lo perdí por un viaje de trabajo. su disco de debut, ash wednesday es una de las cosas más bonitas que descubrí el año pasado. desde la canción qe da título al álbum hasta el último corte. delicado, emocionante, poético. bien tocado, sencilla y efectivamente arreglado. un disco ultra recomendable para el que no lo haya podido escuchar. elvis perkins vuelve ahora a madrid a presentar su segundo disco largo: elvis perkins in dearland. no lo había podido conseguir todavía pero sí la entrada del concierto, que no quería quedarme si verle: me habían hablado maravillas de su paso por moby dick. iba un poco receloso, porque no sabía si me iba a encontrar una puesta en escena más cercana a los clem snide de su momento álgido o a algo más como lo del señor micah tostón p. hinson. gracias a quien sea, elvis perkins es una banda y no un solista que guste de tocar él solo en el escenario. y qué banda. tres multiinstrumentistas le cotejan y de qué manera. un batería que toca ocasionalmente la armónica, hace armonías vocales y en hasta dos ocasiones se levanta de su sillín para colgarse a los hombros un circense bombo y platillo que deja a la parroquia a sus benditos pies. un bajista que creo fue como deberían ser todos los bajistas del mundo: con los golpes de bajo precisos y justos y con un sonido de bajo maravillosamente conseguido. y que además hacía igualmente segundas voces y coros. y en un par de canciones, tocó el saxofón. y un teclista, guitarrista, trombonista y yo qué sé qué más cosas. todo esto para conseguir en el escenario un sonido impecable unido a la maravillosa guitarra del propio elvis. un sonido que a veces, en la partes más fanfarriosas, recordaba a esa otra maravilla del año pasado que es el disco de the felice brothers. sí, señor, creo que en directo pueden estar más cerca de que que the felice brothers debe ser en directo que de lo que eran los clem snide a los hacía mención al principio. qué sonido además: el primer golpe de timbal y bajo del concierto creo que ha sido el de mejor sonido en décadas en la ciudad de madrid. yo no sé si es que había tenido malas experiencias últimamente, pero de verdad que si quieren saber todos los técnicos de sonido del mundo cómo debe sonar una banda, deberían haber estado en el concierto del pasado martes en la sala el sol. felicité a josé lanot, que nunca sé si es el técnico de sonido o el pinchadiscos de la sala. y parece que es el técnico, porque emocionado me dijo que muchísimas gracias por mis halagos, sobre todo porque habían sufrido lo indecible para hacer sonar todos los instrumentos que estos tipos traían consigo y querían hacer sonar a la vez en un escenario tan pequeño como el de la sala el sol. de verdad que todos los elogios son pocos. así de gusto.
elvis perkins salió al escenario el sólo, a la izquierda del todo, donde no suele ponerse el líder en esta sala. y con unas pintillas que me hicieron dudar de si era él o era un segundo telonero: pelo largo lacio y gafas oscuras. el vivo retrato de paco umbral... pero en el momento en que abrió la boca para presentarse (y la abrió poco para decir cosas que no fueran cantar) todo quedo claro.
el repertorio se basó casi por completo en el nuevo disco. un disco que por lo escuchado en el concierto es mucho más variado en registros, a veces más bluesy, a veces más rock, otras, de nuevo ese americana-soul que tanto recuerda a las primeras grabaciones de van morrison. a la primera escucha, me quedo con hey, una intensa y melódica pieza que pudiera recordar a los mejores momento de su disco de debut. de este último hizo por lo menos while you are sleeping, ash wednesday y all night without love. vaya tres hits. si algo he de poner en contra del concierto fue que para estar elvis tocando canciones que no tienen más de un par o tres de años, me parece demasiado prematuro el empezar a bobdylanizar, es decir, a empezar a cambiar la estructura, melodía, letras de las mismas... digamos que en ash wednesday fue donde más se notó el cambio. fue más rock. fue más como si la estuviera versioneando jeff buckley. y a veces uno quiere ver y escuchar en directo la interpretación como la del disco, sobre todo cuando la del disco es tan sublime como lo es en este caso. una noche de concierto realmente especial. un tipo al que auguro una carrera larga y directa al estrellato. porque además tiene presencia y antecedentes de esos que te pueden hacer salir en medios ajenos a la buena música pero que reportan descargas y ventas a miles de tus canciones. espero que todavía se le pueda seguir viendo en salas pequeñas como el sol y no pase como con wilco y las entradas a 80 euros de madrid.

telonearon a elvis perkins, clovis, en formato reducido a dúo. llegué cuando estaban terminando. estaban haciendo una muy simpática versión del everyday de buddy holly: hace ya cincuenta años de ella. fino de hecho fue invitado por elvis perkins a subir a tocar con ellos una canción. y lo hizo sin haberla ensayado nunca jamás antes. con dos cojones, que se suele decir. y lo hizo muy bien. aunque ese bajo tan enorme y cogido tan arriba pareciera estar haciéndoselo pasar realmente mal. si la gente respetara al grupo telonero y se callara cuando tocan podría haber apreciado algo más de estas versiones, lou reed incluído. pero me temo que me fue difícil hacerme a la idea de qué tal lo hicieron. y es que la sala el sol estaba llena: se había colgado el cartel de entradas agotadas nada más abrirse la taquilla.

las fotos de lukah boo y cooper están robadas a josé luis garcés
las fotos de elvis perkins, clovis y the war on drugs están robadas de sus myspaces...

domingo, 1 de febrero de 2009

harvey williams y uccellacci e uccellini en la pequeña bety, madrid





hace unos 7 u 8 años, quizás algo más, quizás algo menos, era asiduo de un foro llamado spanishpop. foro en el que se escribía de música pop, indie casi siempre, sesentera otras veces, no necesariamente hecha en español. los miembros del mismo éramos casi en su totalidad de españa. en ese foro se tenía la estupenda constumbre de intercambiarse discos entre algunos de sus miembros. cada mes o dos meses, a ti te tocaba mandarle un disco grabado (o cinta) a alguien del foro que no sabías quién era. y tú recibías una cinta o cd de alguien a quien tampoco conocías. al menos, no le conocías físicamente. esta constumbre no duró demasiado. pero tres o cuatro discos de gente a la que solo conocía por sus correos electrónicos recibí en unos pocos meses. uno de ellos me gustó mucho. era un recopilatorio de música indie casi mayoritariamente anglosajona. un montón de bandas de las que no había escuchado ni su nombre. el remitente de semejante prodigio era un tal manolo soleado. le escribí para decirle que me había encantado su disco. en particular, una, de un tal harvey williams. se llamaba "her boychart". manolo me envió a los pocos días una copia en cd con portada escaneada e imprimida de lo que resultaba entonces la última y reciente grabación del tal harvey. se llamaba california. hoy ese disco sigue siendo, salvo error, lo último que ha editado harvey williams. en aquellos correos, manolo soleado me explicó que su ficticio apellido, soleado, venía del nombre de su grupo favorito: que a la postre, era el grupo en el que militaba harvey williams antes de emprender su carrera en solitario: another sunny day. el cd que recibí, no solo traía las ocho preciosas canciones de pop sencillo, optimista y cristalino de harvey sino dieciséis canciones más, quizás todos los 7" de another sunny day compilados de gentil y desinteresada manera por el tal manolo.



california se convirtió en uno de mis discos de cabecera. y her boychart, en una de las canciones de aquel año. another sunny day llegaban quizás un poco tarde a mi vida. el sonido de las grabaciones era regular. supuse entonces que era sonido de vinilos pasados pacientemente a cd. había muchas baterías que sonaban a programadas, muy ochenteras. no invitaba a la escucha. y sin embargo, poco a poco, fui entrando en esas canciones. en cosas como "i'm in love with a girtl who doesn't know i exist", "second chance" o "you should all be murdered". una preciosa canción de timidez al cubo la primera, con ese sonido tan "choo choo train", tan "the springfields". con esa irresistible mezcla de housemartins y the smiths la segunda y la tercera. con ese clásico de clásicos, más mítico que quizás memorable, "anorak city". y es que sin yo saber realmente lo que era el anorak pop, años antes, a la hora de montar mi propio grupo de música, buscaba un batería al que gustara el "anorak pop". muy british. muy lluvioso. muy de adolescente atormentado. o mejor dicho, muerto de miedo. aunque ya no fuera tan adolescente. es lo que había.

nunca fui capaz de conseguir ni un solo disco de another sunny day. tampoco de harvey williams. los años pasaban y desistí. con la llegada de los myspaces y demás, tampoco lo tuve fácil. el de harvey williams es realmente pobre. como el de alguien que lo hace por hacerlo y no lo mantiene. aunque al meterme hace poco, al ver que venía a tocar a madrid, descubrí que había una estupenda versión del bruce springsteen pre-born in the usa que me ha agradado escuchar, así, tan sencilla, tan maquetera.

por aquel entonces conocí en persona a manolo soleado. fue una noche de concierto en el brother 6 de cartagena. los happy losers estábamos presentando por toda españa, allí donde la gente quisiera vernos, nuestro segundo álbum, apple taste. a manolo, que no vivía precisamente cerca de cartagena, le faltó tiempo para plantarse en cartagena, disfrutad de nuestro, supongo, especial concierto, e incluso departir con nosotros después del mismo. le recuerdo como una auténtica enciclopedia del pop británico más indie, ése que él mismo me dijo le había marcado tanto desde sellos como, fundamentalmente, sarah records. no me extraña. que te agarre este tipo de grupos y canciones con una personalidad y una edad determinada debe ser francamente mágico. en internet hay dos páginas realmente especiales para saber de sarah records (bueno, supongo que habrá muchas más, pero estas dos son suficientes de momento): la página del propio sello (en la que desafortunadamente no se puede comprar nada, ya que creo que ya no existe) y la página del fanzine el planeta amarillo, donde el propio manolo soleado escribe apasionadamente sobre "su sello". daros una vuelta por ahí y disfrutad de las joyas que encierran.

años después de que servidor conociera a harvey williams, hace un par de semanas, viendo a primary five en la pequeña bety, leí en la programación de la sala, que el 31 de enero tocaba harvey williams. y que las entradas las vendía cddrome. todo encajaba pues. cd drome. no podían venderse en otra tienda si de verdad se tratara de harvey williams. así que, reservé mi entrada y anoche me fui a la pequeña bety.

antes de harvey williams, tocaba un grupo desconocido para mí: uccellacci e uccellini. en un escenario casi desnudo: un ampli fender con la reverb a tope, un xilófono y un par de micrófonos mirando al suelo, aparece un tipo alto, con camisa de lunares, chaleco y escurridizas gafas de sol. la primera que canta es en inglés (baby lemonade), la segunda, en italiano, la tercera, el "tiempos nuevos, tiempos salvajes" de los ilegales, en castellano. y por fin me viene a la cabeza el recuerdo de haber visto esa cara con anterioridad: charlie misterio. un clásico del circuíto más underground madrileño. un clásico que ha sido pinchado con frecuencia por juan de pablos en flor de pasión de radio tres. y todo encaja. sigue usando reverb a tope en la guitarra y susurros algo opacos al cantar. algunas de las versiones que toca (yo creo que todas las que hace lo son) le quedan mejor, otras peor. ¿aeropuerto será suya? me quedo con la mencionada de ilegales, en plan rock steady. y con la parte final, en la que dos chicas salen a ayudarle al escenario mientras él deja la guitarra y con una mano aporrea el xilófono y con la otra sujeta el micro para seguir cantando. una de estas dos chicas es clara, la guitarrista de autonautas, que sube el nivel instrumental varios enteros a su acústica. la otra chica, con un vestido minifaldero que compite con el enorme poster de nancy sinatra que tengo a mi derecha, toca un instrumento que en la vida he visto y que agradecería si alguien pudiera explicarme lo que es: del tamaño de un pedal de guitarra, accionado con una especie de lapicero cual themerin, produce un sonido constante parecido al de un órgano. me encanta. ya digo que esta última parte del concierto es mi favorita. a pesar de que a charlie le queda un poco grande meterse en la piel de un beach boy para cantar una de mis canciones favoritas de los beach boys pre pet sounds (girl don't tell me), sobre todo en los falsetes, que no le quedan muy bien. pero hay que reconocer que el cousin jane (the troggs) final, es realmente acertado. y también la manera tan suya de despedirse con un "que os guste el concierto". espero que se prodigue por los escenarios porque ha sido un concierto bastante interesante. mención especial para sus interpretaciones de clásicos italianos, sobre todo ese twist que no recuerdo de quien era y que mis padres machaconamente pinchaban en el coche en mis largos viajes infantiles dentro de una cinta llamada "música para jóvenes carrozas".

también a harvey williams parece que le ha encantado el cousin jane de the troggs. porque lo dice nada más subir al escenario. esta vez se queda él solo, al frente de un teclado con sonido de piano. y con una guitarra detrás, en un pie, esperando que harvey se levante y haga con ella un poco de retrovisor hasta los tiempos de los discos de another sunny day. las primeras siete u ocho canciones son casi todas de su etapa en solitario. harvey, visto de lejos, y con mi miopía, es una especie de john denver, tan rubio, con ese pelo tan lacio. canta con una voz angelical, delicada, aterciopelada y preciosa. le cuesta al principio llegar arriba pero enseguida se caliente y lo consigue sin esfuerzo. y supera con creces eso tan difícil de no parecer un crooner de terraza de bar en la costa del mediterráneo. toca her boychart y las demás de california. sin los arreglos de flautas y vientos no pierden en hermosura: bien. y al rato, se levanta, agarra la guitarra acústica y empieza a tirar del cancionero de another sunny day. las más celebradas son las versiones de "i'm in love..." y "all should be murdered". el respetable le pide anorak city pero se nota que no la va a tocar. el tipo es agradecido, habla un inglés muy entendible... y poco más. se retira del escenario, vuelve para un par de bises y poco más. se despide con un "creo que esto es todo", para cinco segundos después estar entre el público. no sé. me mata el poco glamour que el hombre quiere que este evento tenga. es todo muy de andar por casa. quizás uno esperaba encontrar un mito, que después del concierto desapareciera para no volver hasta dentro de quince años y verle tan cercano, aunque reconozco que está bien, le ha quitado un poco de encanto al asunto. es como ver a koyi kabuto a tu lado un buen día... mejor no verle nunca a descubrir que era un pringado.

miércoles, 28 de enero de 2009

los protones en la sala el sol, madrid

noche de celebración la del pasado sábado en madrid. el 24 de enero de 2008 el sello discográfico independiente rock indiana hacía quince años que editó el número cero de su fanzine (también llamado rock indiana). y junto a ese fanzine aparecía su primera referencia discográfica, un EP de vinilo de tres canciones, que presentaba en sociedad a "los protones", grupo abanderado del sello desde entonces y uno de los máximos exponentes del power pop cantado en inglés y hecho en españa.

hace quince años las cosas eran muy diferentes. yo escuchaba por las noches disco grande. allí conocí rock indiana. podría decir que estuve hace quince años en el sol, en la presentación de rock indiana, pero sería mentira. solo puedo decir que entonces no fui a aquel concierto como tampoco fui a tantos otros por diversas razones: vivía a mas de cincuenta kilómetros de madrid, no tenía dinero y además, me pasaba la vida encerrado en mi habitación estudiando. los días eran para ir a clase. las tardes, cuando no había clase o prácticas de laboratorio, eran para estudiar. pero las noches tenían que ser para algo más. y estaban, normalmente, llenas de música o películas. sé que mi vida de por entonces resultará aburrida y penosa a cualquiera. pero es lo que hay. o mejor dicho, era lo que había. disco grande, flor de pasión y el diario pop, todos de radio tres, me ayudaban a sobrellevarlo. compraba montones de cintas tdk de 90 que todavía conservo. y grababa en ellas canciones que sonaban en estos programas. entre ellas, over now, de los protones. ya entonces creía que era una de las mejores canciones nunca escritas y hoy, quince años más tarde, lo sigo pensando.

por aquel entonces, año 1994, ya andaba con mi grupo de música, los happy losers. los principios fueron todo ilusión. recuerdo haber ido personalmente a la sala moby dick de madrid a ver, no sé, quizás a los protones, quizás a bandogs, puede que a aneurol 50 o a berracos. recuerdo que allí conocí a pablo carrero. no sé si fue allí donde le di la maqueta de los happy losers o simplemente me presenté como uno de los happy losers, esos que le habían mandado una maqueta grabada en una cinta de cassette, con una portada absolutamente desconcertante para lo que dentro había, de color azul cielo. pablo me pareció encantandor entonces y me lo sigue pareciendo. hemos tenido nuestros más y nuestros menos durante todo este tiempo, casi siempre por cosas relacionadas con el grupo: los happy losers éramos peleones e inconformistas y supongo que muchas veces le desquiciábamos, sin darnos quizá cuenta del gran esfuerzo que hacía para mantener vivo un sello pequeño y que se estaba convirtiendo en una referencia del pop de guitarras en españa. espero que pablo recuerde todos los malos momentos como grandes cismas que desembocaron en grandes cosas. yo así lo recuerdo.

todos estos recuerdos y muchos más me vienen a la cabeza ahora que ya ha pasado el aniversario de rock indiana. y me han estado viniendo a la sesera durante la semana antes al concierto de los protones. semana en la que he estado escuchando exclusivamente los discos de los protones para ponerme a tono. aquellos tiempos eran tiempos de comprar el ruta 66 todos los meses. tiempos en los que me leía hasta la letra pequeña de los anuncios de esta revista. y aprendía día a día de la música que más me gustaba. hasta el punto de imaginarme cómo sonarían grupos y cantantes que pasaban los meses y nunca podía escuchar: no había dinero para comprar muchos discos, no había muchos amigos con los que intercambiar lo poco que podíamos comprar y por supuesto no había emules, myspaces ni nada que se le pareciera: y sin embargo, conseguí estar siempre escuchando cosas nuevas. nuevas para mí, pero que podían tener décadas de existencia. gracias a la radio, a las cintas de cassette que me grababan y a los dos discos de vinilo que solía comprar cada mes, cuando había suerte.

los protones han tenido diferentes formaciones, conservando únicamente a dos de sus miembros originiales desde aquel primer EP hasta su última grabación hace ahora unos cuatro años: pepe verde cantando y cocolo a las guitarras. al principio tenían un batería que yo creo que no siguió después de cartunes, un guitarra rítmica llamado carlos y un bajista compositor brillante llamado arturo, autor de, entre otras maravillas, la melodía de over now. con su segundo disco, entró pablo a la batería. y con los siguientes, ya sin arturo y carlos, pasaron diferentes personas por la segunda guitarra y el bajo. el pasado sábado en el sol, no estuvieron todos los que fueron protones, pero casi. eché de menos a arturo, pero pablo, el que durante la segunda mitad del concierto tocó la batería, hizo de bajista digno durante las primeras casi diez canciones.

plantearon el concierto como si de tocar su disco de grandes éxitos (que por cierto regalaban con la entrada) se tratara, salpicando el repertorio cada cierto tiempo con una versión de las que siempre habían tocado: rompeolas, de radio futura, he'd be a diamond, de bevis frond, vía teenage fanclub, anytime at all, de los beatles... y lo plantearon, sobre todo al principio, de manera algo casi cronológica. por eso al principio la batería la tocó quien supongo fuera su primer batería (creo que era quien aporreaba los tambores en nuestro primer concierto con ellos, en la salala revolver hace más de diez años) y el bajo pablo: supongo que la idea original era que en estas canciones el bajo lo hubiese tocado arturo pero me dijeron que tuvo que ausentarse. una pena.

esas primera media docena de canciones fue para mí lo mejor del concierto. sé que fue cuando peor sonaron, cuando más a destiempo iban, cuando menos afinaban, pero es que fue cuando en mi opinión se parecieron más a los protones del principio, más rápidos, más directos, más amateurs: más encantadores. pocos grupos pueden darse el gustazo de empezar un concierto con un himno como "i won't let you now" y seguir con "footsteps", "another one", "dirty"... ese principio fue memorable. pepe disfrutó cantando como siempre lo había hecho. no paró de hablar entre canción y canción. mezclando el inglés y el castellano. mirando celosamente a su mujer, que dijo daría a luz en pocos días y nunca le había visto cantar. genial.

cocolo estuvo inmenso, como siempre. no dejó ni un segundo su preciosa rickenbacker y esuvo tan concentrado como solía, de vez en cuando solo entrando en éxtasis para hacer algún coro al aire gritando por encima del ruido del escenario. carlos, cuando dejó la guitarra, agarró la pandereta y no la soltó hasta el final, haciendo ocasionales coros.

el concierto duró casi hora y media. y hubo para todos. mucho himno, como decía pepe. mucha caña. pero también momentos más contenidos que daban cuenta de la clase de algunas de las canciones de sus últimos discos. con octavio a la otra guitarra y pablo a la batería el grupo creció, se hizo mayor, maduro, iba como un reloj, pero para mí que perdió un poco de la locura que quizás dieran los más mayores al principio, por eso de que quizás llevaran mucho más tiempo sin subirse a un escenario. no sé.

rock indiana acertó editando dos discos para la noche: the best of los protones (25 canciones, algo muy parecido a lo que fue el repertorio del concierto) y the rest of the protones, algo así como una colección de las canciones que los protones grabaran para recopilatorios, discos homenaje y demás. si uno iba en pareja, podía hacerse fácilmente con ambos.

se despidieron con un "hasta dentro de quince años". yo creo que se juntaran antes. al tiempo.

pd: uno de mis tres lectores me ha dicho que no le cuido. ni a él, ni a mis otros dos lectores. y aunque estos otros dos lectores nunca me lo han dicho, visto que el treinta y tres por ciento de la totalidad ya es un número bastante alto de lectores descontentos, voy a intentar mejorar. mejorar significa usar el "punto y aparte" con más frecuencia. incluir alguna foto, o bien del concierto, o bien del grupo en cuestión, o bien de la chica de la que me haya enamorado en el mismo, o bien de la entrada del acontecimiento. adivinad qué será lo más habitual. eso sí, no me pidáis que use las mayúsculas. es que no me gustan.

sábado, 17 de enero de 2009

primary five en la pequeña bety

primary five es el grupo de paul quinn, batería de teenage fanclub en sus dos discos más celebrados por el público más mayoritario: grand prix y songs from the northern britain. estos dos discos son geniales. pero siempre pensé que la batería no era gran cosa. que era sencilla. efectiva. poco más. paul quinn era su responsable. la magia de teenage fanclub para muchos desapareció con howdy y man-made, sus dos últimos discos hasta la fecha. no para mí. francis macdonald, batería del grupo en los primeros tiempos, aquellos del a catholic education, se hacía cargo de nuevo de aporrear las baquetas y teenage fanclub se hacían definitivamente adultos creando canciones maravillosas, buscando mas identidades, desafiando a los que les encasillaron como simples puestas al dia del legado de big star al principio, y del de neil young y los byrds después. las baterías de estos dos últimos discos son más percusión que mera base rítmica. son absolutamente maravillosas. paul quinn ya había dejado el grupo por entonces y por lo que parece ya había empezado a pergeñar su proyecto en solitario: primary five. cuentan que nadie era consciente de que paul tocara guitarra, bajos y cantara. y menos de que compusiera. y por eso fue tan sorprendente que de un día para otro apareciera con su primera colección de canciones. de sonido maquetero, no lo negaremos, pero de sencilla, genial y armónica ejecución. esto lo dice otro glasgowliano ilustre, mr. duglas t. stewart, de los geniales bmx bandits, en las notas internas de uno de los discos del grupo que hoy nos ocupa. primary five son básicamente las canciones de paul, interpretadas al estilo teenage fanclub de, sobre todo, grand prix, pero con un sonido más cercano al de los grupos C86, con imperfecciones y simplificaciones en sonidos y arreglos a lo, por ejemplo, los míticos "the vaselines" (que este año, por cierto, vienen a tocar al primavera sound de barcelona). con una voz de registro limitado, con una capacidad melódica semejante a la de daniel wylie (aunque con resultados menos geniales que los del creador de los cosmic rough riders) y con una querencia por los medios tiempos, las melodías pop de tres o cuatro acordes por canción y las segundas voces "a lo byrds", el segundo disco de primary five, "go", parece ser el más apreciado por sus seguidores. a mí me gusta. lo compré. está bien. nunca me ha hecho sentir lo que he sentido por cualquiera de los discos de teenage fanclub, pero tiene unas cuantas melodías memorables que lo hacen bastante agradable y recomendable. me acerqué al concierto de primary five sin haber oído su nuevo disco, "high five". y casi por casualidad. resulta que el organizador del evento es casi más que conocido mío y por algún azar del destino nunca me entero de los conciertos que monta (sin ir más lejos acabo de enterarme, a toro pasado, de que los míticos protones tocaron anoche viernes en la sala wurlitzer ballroom como aperitivo de lo que será su esperadísima reunión aniversario de 15 años desde la aparición de su primeras canciones con rock indiana). ahora ya he escuchado unas tres veces el nuevo disco (2008) de primary five y he de decir que abunda en lo ya hablado. dos canciones geniales y un resto de piezas que están bien pero que de simples y quizás ya oídas no dejan de ser más que una fotocopia graciosa y simpática (pero poco más) de aquel grupo genial en el que tocó la batería. quizás esté siendo demasiado duro con primary five...retomaré el relato. intentaré ser más indulgente. pero es que... además el concierto fue bastante poco afortunado y me fastidia. me cuentan que porque las últimas semanas ha perdido a su guitarrista, bajista y batería y ha tenido que a la carrera reformar la banda con tres chavales voluntariosos. y así es. tres chavales de poco más de veinte años (o menos, quizás), aliados con un tipo que no cumple ya quizás los cuarenta y cinco. el cuadro es simpático. el escenario lo preparan sus chicos y él sale cuando está ya todo dispuesto. telecaster en ristre. a su derecha, un guitarra rítmica que no hará un solo "solo", arpegio ni arreglo en todo el concierto sino únicamente seguir el ritmo a la par que paul, con, ahora una epiphone, ahora una acústica. sonriente, le hace un coro en una de las canciones más prometedoras de "high five" y poco más. el resto de la banda acompañante no lleva micro. quiere esto decir que las armonías de los discos hoy habrá que imaginárselas. a su izquierda, un bajista correcto y al fondo, un batería que por mucho que se empeñe no consigue terminar de dejar las canciones redondas (¿falta de ensayos?) y que además por mucho que le pegue no consigue que nos llegue completa la presencia de la batería (y es que la pequeña bety está muy bien pero los amplificadores de guitarra y bajo suelen comerse el sonido de la bateria en cuanto uno se aleja pocas filas del escenario...). paul cambia el sonido limpio por uno saturado que es quizás lo que más me gusta del concierto porque me suena a como sonaban, por ejemplo, teenage fanclub cuando empezaban: ruido. mola. las canciones se suceden. las dos primeras son las dos mejores de su primer disco. a la octava o así se queda solo con la acústica y toca y canta (leyendo las letras) un par de canciones más tranquilas: preciosas, pero todo muy "por los pelos". la banda regresa y siguen dándole al rock and roll, como él dice. paul se esmera por caer bien. tiene pinta de ser buen tipo y a buen seguro que lo es. recuerda al norman más majete, ese que se comunicaba afablemente con el público en los conciertos de teenage fanclub. siento repetirme en las comparaciones pero es que si tocaste en un grupo y la música que haces es idéntica a la de ese grupo, no hay más remedio. el concierto se va acabando con la sensación de haber podido estar en algo mucho mejor y haber estado en algo bastante reguleras: como si paul nos hubiera invitado a su garaje a tomar unas birras y verle actuar con tres colegas. y es que es así. el alegrón de la jornada me lo llevo al comprobar en la programación de la pequeña bety que a final de mes actúa el mítico harvey williams, del que tengo un mini LP preciosísimo. genial. va a ser verdad eso que me comentaba alguien de que con lo poco que cuesta ahora pagar cuatro billetes con mucha antelación en una compañía aérea de bajo coste vamos a ver por nuestros escenarios pequeños a un montón de bandas de tercera (en fama) inglesas que van a hacerle mucha competencia a todos los grupos de aquí. y es que el año ha empezado con una programación impresionante, con quince o veinte conciertos programados cada día del fin de semana y cosas interesantes casi todas las semanas. ésta, sin ir más lejos, tocó en moby dick un tipo llamado pelle carlberg del que únicamente conocía una canción genial y al que puse los cuernos por ver a primary five en la pequeña bety... me dijeron mis espías que hubiera salido del moby con una sonrisa de oreja a oreja... pues eso, que he empezado equivocándome.

antes de terminar, unas palabras para el grupo que abrió para primary five: the brass buttons. gaditanos, con lazos musicales con la familia maddening flames y driver 8. bajo, batería, guitarra eléctrica y guitarra acústica para acompañar una dulce pero muy sosa en directo voz cantante de chica. pop country californiano de ejecución perfecta pero falto de un poco de vida en directo. me tengo que comprar el disco porque las canciones son realmente bonitas.